|
DESDE EL VATICANO
El Papa concluye sus vacaciones en Bressanone
Por Sandra Ramírez / Para El Observador
El Papa Benedicto XVI concluyó su periodo de descanso en Bressanone este domingo 10 de agosto para dirigirse a su residencia estival de Castelgandolfo. Antes de su partida, el Papa alemán manifestó su gratitud a Dios por el descanso renovador tanto para el físico como para el espíritu.
Durante el encuentro habitual de los domingos para rezar el Angelus, el Santo Padre invitó a los fieles a encontrarse con Dios en el silencio interior y poder así renovarse verdaderamente. Desde la Plaza del Duomo, el pontífice recordó que la renovación del hombre se da sólo y en modo veraz en la relación con Dios.
Tras anunciar su partida, Benedicto XVI describió su descanso y compartió una reflexión en torno a su experiencia en la reciente Jornada Mundial de la Juventud: «… los jóvenes fueron un signo de alegría auténtica, a veces ruidosa; sin embargo, siempre pacífica y positiva».
Joseph Ratzinger señaló que, a pesar el elevado número de participantes durante las jornadas en Australia, no se causaron desórdenes ni se hizo daño a nadie: «no tuvieron la necesidad de recurrir a modos groseros y violentos, al alcohol y estupefacientes. En ellos estaba presente la alegría de reunirse y de descubrir juntos un mundo nuevo».
¿Cómo no hacer una comparación con sus coetáneos que, en busca de falsas evasiones, consuman experiencias degradantes que desembocan no raramente en dramáticas tragedias?, se preguntó Benedicto XVI al meditar sobre la llamada ‘sociedad del bienestar’, la que, para llenar el vacío interior y sin sentido, induce a probar experiencias nuevas, más emocionantes y cada vez más ‘extremas’.
«La reflexión vale para todos: la persona humana se regenera verdaderamente y solamente en la relación con Dios, y a Dios se le encuentra aprendiendo a escuchar su voz en el interior y en el silencio», concluyó el Papa. |