|
Escrito por Ignacio Navarro Valle
|
|
Domingo 09 de Septiembre 2007 |
|
CONTRACULTURA 
Siempre ayuda estar optimistas. Aunque no falten motivos para no estarlo o para abandonar lo que de positivo estamos haciendo.
Siempre ayuda estar optimistas. Aunque no falten motivos para no estarlo o para abandonar lo que de positivo estamos haciendo. Basta ver, leer y escuchar las noticias y en un dos por tres nos sentimos tentados a volvernos negativos, pesimistas. Aliados del pesimismo son las cosas que nos suceden o que escuchamos de personas cercanas a nosotros, sobre los robos de vehículos, a los hogares y lugares de trabajo, y los asaltos a mano armada, que, a pesar de denunciarlos, muchas veces, los criminales se ven protegidos por la incapacidad de la mayoría de los elementos de procuración de justicia, y volvemos a sentirnos incómodos y preocupados por su «posible» liga con los delincuentes. Hay que revisar cómo andamos de respuestas y pensamientos positivos y solidaridad con los miles —quizá millones— de habitantes y organizaciones del país, que han sufrido y sufren, invitándoles a mantenerse optimistas para que, a través de nuestros pensamientos y acciones positivas, provoquemos respuestas diferentes a lo que ocurre de negativo, allí donde vivamos y/o trabajemos. |