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EL OBSERVADOR EN ROMA

El resultado de una profunda investigación sobre el catolicismo y el
liberalismo en México fue recogido en tres tomos titulados La
Constitución de 1857, obra presentada en el Ateneo Pontificio Regina
Apostolorum de Roma recientemente.
Por Mercedes De La Torre / Roma
El resultado de una profunda investigación sobre el catolicismo y el liberalismo en México fue recogido en tres tomos titulados La Constitución de 1857, obra presentada en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum de Roma recientemente.
El profesor y doctor Emilio Martínez Albesa es el autor de este estudio que recorre el período de 1767 a 1867. El escritor de estos libros es doctor en historia de América por la Universidad Complutense de Madrid, doctor en historia eclesiástica por la Pontificia Universidad Gregoriana, profesor de la Universidad Europea de Roma y del Pontificio Ateneo Regina Apostolorum, y miembro del Consejo Directivo del Foro Hispanoamericano Francisco de Vitoria.
México en este período, afirma el autor, «pasó de ser un reino católico a ser una república aconfesional». Esta obra analiza esos cien años de pensamiento político-jurídico y eclesiológico también —desde la expulsión de los jesuitas hasta el triunfo de Juárez sobre Maximiliano— y busca desvelar razones profundas del conflicto entre el liberalismo mexicano y la Iglesia, que pareció insuperable a partir de la Constitución de 1857.
Con rigor y equilibrio se expone el pensamiento sobre las relaciones Iglesia-Estado de importantes protagonistas de la historia mexicana así como clarifica temas polémicos y fundamentales, como la injerencia del Estado en lo eclesiástico y la de la Iglesia en lo político, los ideales insurgentes, los privilegios eclesiásticos, la génesis de nuestras constituciones, la aparición del anticlericalismo, las leyes de Reforma, la libertad religiosa y el estado de derecho.
El caso mexicano ha tenido peso significativo en la actitud del papado hacia el liberalismo del siglo XIX. La mayoría de los obispos exiliados acudieron a Roma, junto al papa Pío IX. Las proposiciones sobre la propiedad de bienes eclesiásticos, fuero eclesiástico, relación de la libertad de cultos y la libertad de expresión del Syllabus del 8 de diciembre de 1864 proceden precisamente de la alocución consistorial del papa Pío XIX sobre el proyecto de constitución mexicana discutido en el Congreso Constituyente de 1856-1857. El punto fundamental por el que la Iglesia se opuso al liberalismo fue el peligro del indiferentismo religioso.
El autor de esta publicación concluye: «La independencia, el respeto y la colaboración entre la Iglesia y el Estado requieren una base de entendimiento común acerca de temas como la misión de la Iglesia y el carácter laico del Estado, sin perder de vista que el derecho de los mexicanos a que sus opciones religiosas sean respetadas en toda su legítima amplitud necesita garantizarse de forma adecuada a las circunstancias históricas propias de cada época».
Entre los participantes a esta presentación se encontraron el embajador de México ante la Santa Sede, don Luis Felipe Bravo Mena, y el presidente de la Pontificia Comisión para la América Latina, cardenal Giovanni Battista Re. |