|
|
|
Dilema: las vacaciones de hijos y padres no coinciden |
|
|
|
|
Escrito por Forum Libertas / Ecclesia Digital
|
|
Domingo 06 de Julio 2008 |
|
REPORTAJE 
Sucede cada verano y no se vislumbra una solución fácil
Por Oscar A. Matías / Forum Libertas
Sonó el timbre y, como si faltara tiempo, la escuela comenzó a vaciarse de niños y adolescentes llenos de satisfacción y con caras sonrientes porque se dio por finalizado el curso escolar.
Lo increíble es que, al llegar tan esperado día, a los alumnos les desaparece todo tipo de preocupaciones, olvidando con rapidez el mayor o menor éxito de sus resultados académicos. Lo único que les importa son los casi dos meses que quedan por delante, con sus video-juegos, piscina, playa, deporte, descanso… Y mientras los chavos se sienten felices, muchos padres empiezan a estrujarse el cerebro —y en muchos casos también el bolsillo— buscando la mejor manera de tener a sus hijos ocupados a lo largo de todo el verano.
No coinciden vacaciones de padres e hijos La sociedad ha cambiado; hoy en día en la mayoría de los hogares trabajan padre y madre, donde no siempre coinciden sus propias vacaciones, y compatibilizarlas con el cuidado de sus hijos no resulta nada fácil. En estas fechas resurge de nuevo el debate sobre si las vacaciones escolares son demasiado largas, si hay que replantearse el calendario escolar, etc. Para ello hay opiniones de todos los gustos.
Si preguntamos a los profesores, dirán que no, que así está bien. Pero la idea de que maestros y profesores tienen dos meses de vacaciones es falsa, porque parte del tiempo se dispone para preparar las clases del curso siguiente y deben dedicar un período a su formación continua.
Ante esta tesitura se deduce con claridad que el problema no radica en la extensión de las vacaciones del cuerpo docente, sino en la extensión de las vacaciones de los alumnos —en algunos países, por ejemplo, España, son casi de tres meses—, que es lo que comporta el problema para muchas familias.
Con tantas vacaciones, olvidan lo aprendido Por otra parte, cabe añadir que está demostrado que los alumnos con una parada escolar tan larga se dispersan y acaban olvidando muchos de los conocimientos adquiridos a lo largo del curso anterior.
Quizás la solución esté en reorganizar los tiempos de descanso durante el año, al igual que se está haciendo en algunos países europeos.
De todos modos, hay factores que acaban determinando la sucesión de las vacaciones, como es el caso de la climatología, por ejemplo. Éste sería el caso de Alemania, donde empiezan el curso a primeros de agosto y lo terminan a finales de junio.
Otros países Hay países donde las vacaciones de otoño e invierno son muy largas. En el caso de Francia, las clases del recientemente terminado ciclo escolar empezaron el 3 de septiembre y acabaron el 4 de julio, pero, por otra parte, acostumbran a hacer dos semanas de pausa escolar en invierno.
Italia arranca el curso a mitades de septiembre y lo termina a mediados de junio, algo muy parecido a lo que sucede en España.
Está claro que las vacaciones son un período nada fácil de manejar, y que debería buscarse una solución gubernamental. Porque no es un problema de la escuela, es un problema social, cuya solución debería pasar por una mayor racionalidad de los horarios laborales para que los adultos puedan atender a sus hijos, y por un mayor gasto social en forma de núcleos y actividades extraescolares gratuitas, por ejemplo.
Y, mientras tanto, para este verano… ¡a sobrevivir cómo se pueda!
Los Diez Mandamientos de las vacaciones cristianas
Primer Mandamiento: También en los meses de calor amarás al Señor tu Dios cálidamente, sobre todas las cosas, incluyéndote a ti mismo.
Segundo Mandamiento: No tomarás vanamente el nombre de Dios, quejándote de las incomodidades del termómetro en baja o en alza, o por la moda o las costumbres, siempre pasajeras.
Tercer Mandamiento: Pondrás especial cariño y cuidado en santificar las fiestas en este tiempo de trabajo menor, procurando programarte unas vacaciones con Dios, en el clima suave del amor suyo.
Cuarto Mandamiento: Aprovecharás la temporada estival para reforzar los lazos familiares, quizás más relajados o más en tensión durante el resto del año.
Quinto Mandamiento: No matarás el tiempo, sino que tu merecido descanso será más cambio de actividad que aburrimiento malsano y atrofiante.
Sexto Mandamiento: También en vacaciones, el sexto precepto del decálogo nos llamar a vivir la sexualidad y la castidad según los distintos estados de la vida y según la ley de Dios y de su Iglesia.
Séptimo Mandamiento: No robarás un verano inmerecido, ni abusarás de los dones de la naturaleza en contra de Dios, su único dueño.
Octavo Mandamiento: Cuidarás especialmente de la lengua durante las vacaciones, evitando el chismorreo, la crítica fácil y la calumnia, siempre más peligrosas que una tormenta de verano.
Noveno Mandamiento: También en vacaciones, guarda la pureza del corazón, del cuerpo, de la mente, de la imaginación, de los pensamientos y de los deseos.
Décimo Mandamiento: No desearás vacaciones desproporcionadas, pero procurarás tener lo que merecen tú y tu familia, sin olvidar a los que este año tampoco podrán veranear.
Fuente: Ecclesia Digital |
|
|