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«La caridad de Cristo nos apremia» |
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Escrito por Gilberto Hernández García
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Domingo 06 de Julio 2008 |
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ENTREVISTA 
Habla el arzobispo Paul Josef Cordes, presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum»
Por Gilberto Hernández García
Durante el retiro continental para los responsables de la diaconía eclesial de América, celebrado recientemente en Guadalajara, México, el cardenal Paul Josef Cordes, presidente del Pontificio Consejo «Cor Unum», habló acerca de este organismo vaticano que coordina los esfuerzos de la Iglesia en el ámbito de la caridad cristiana, sobre todo con el afán de clarificar qué es lo que distingue la acción de la Iglesia en el terreno de la solidaridad, la ayuda humanitaria y promoción humana de otras manifestaciones similares promovidas por las agencias gubernamentales u otros organismos.
¿Qué es el Pontificio Consejo Cor Unum? «Cor Unum, ‘un solo corazón’, es el dicasterio (un organismo de la Santa Sede) encargado de orientar y coordinar las actividades caritativas de la Iglesia; su creación se debe al papa Pablo VI con la carta Amoris officio, en 1971. Este Consejo, como indica la constitución apostólica Pastor bonus, es una expresión de la solicitud de la Iglesia católica hacia los necesitados para que ‘se favorezca la fraternidad humana y se manifieste la Caridad de Cristo’».
¿Cómo es que surge esta iniciativa papal? «La Iglesia, que está en medio del mundo, no puede ignorar las situaciones de calamidad, de pobreza que se dan en todos los tiempos. El motor de la Iglesia es el amor y la caridad, es una forma concreta de encarnar el amor de Dios. La caridad sabe ver en los necesitados el rostro de Cristo que sigue diciendo: ‘tenía hambre, sed, estaba sólo y me habéis asistido’. «De la fe en Cristo, que ‘ha dado la vida por nosotros’ han surgido en la historia de la Iglesia muchas iniciativas de caridad. También hoy, del testimonio individual de tantos creyentes hasta la actividad de las grandes organizaciones católicas, los cristianos se preocupan en todo el mundo por los pobres y por los necesitados. Esta diversidad espléndida de iniciativas y acciones de la caridad cristiana ‘es el sello de un compromiso de toda la Iglesia y exige fidelidad total al mensaje integral del Evangelio’, como lo sugería Pablo VI al crear este Consejo Pontificio».
¿Qué diferencia a Cor Unum de otras iniciativas altruistas y filantrópicas? «Ante todo, el Consejo Pontifico Cor Unum no limita su atención a las necesidades materiales del hombre y de la mujer; no es simplemente un instituto de beneficencia. Nuestro propósito no es sólo el de ser un servicio de emergencia, y esto se percibe claramente en la actividad llevada a cabo durante estos años. De hecho, todos nosotros necesitamos algo más que pan y un techo. Ciertamente encontramos un llamamiento a ayudar a quien está necesitado.
«Los papas han apelado a la generosidad eficaz hacia los hermanos más pobres; sin embargo, esto no se limita a pedir dinero. Juan Pablo II, por ejemplo, subrayó que el don que el fiel ofrece quiere ser expresión de la propia gratitud a Dios. Así, dar adquiere un significado trascendente, que tiende a reavivar nuestra fe. «En pocas palabras, Cor Unum es un corazón que palpita al unísono con el de Cristo, cuya misericordia por la multitud hambrienta alcanza a saciar hasta su hambre espiritual.
«El papa Benedicto XVI ha subrayado la relación íntima que se da entre la obra de ayuda y la manifestación del amor de Dios, sobre todo ante la miseria y las dificultades». |