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La crisis alimentaria es el primer desafío del mundo |
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Escrito por El Observador
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Domingo 01 de Junio 2008 |
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OPINIÓN 
La crisis alimentaria es actualmente el primer desafío del mundo, dice el Vaticano Casi tres cuartas partes de los pobres del mundo viven en zonas rurales en las que persiste la desnutrición crónica. __ Es urgente invertir en programas agrícolas a largo plazo y sostenibles. __ Además del financiero, existe el costo físico, mental y emocional
La cada vez más extensa crisis alimentaria es la emergencia y el desafío mayor que tiene que afrontar el mundo actual, denunció el arzobispo Celestino Migliore, nuncio apostólico y observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas.
En su intervención en la 16a. sesión de la Comisión sobre Desarrollo Sostenible del Consejo Económico y Social, el prelado expresó el dolor de la Iglesia por las víctimas del tifón en Myanmar y del terremoto en China. «Estos desastres y su impacto sobre la vida humana y sobre el desarrollo sostenible nos recuerdan nuestra importante responsabilidad, como líderes gubernamentales, de indicar la vía a seguir para hacer frente a las muchas cuestiones relativas al desarrollo», observó.
El mundo, subrayó el observador permanente, «está actualmente frente al desafío de afrontar este objetivo bajo forma de una crisis alimentaria global».
Tarea desalentadora, pero importante Según el arzobispo, esta crisis «revela la naturaleza delicada e interconectada de la agricultura, del desarrollo rural, de la reforma agrícola, de la sequía y de la desertización, y presenta una tarea desalentadora pero al mismo tiempo importante y urgente».
Según el arzobispo Migliore, «la crisis alimentaria no debería medirse sólo por el aumento de los costos en los mercados internacionales, sino también por el costo físico, mental y espiritual de cuantos son incapaces de proveerse a sí mismos y a sus familias».
Invertir en programas agrícolas a largo plazo y sostenibles a nivel local e internacional, reconoció, «sigue siendo central para las perspectivas de desarrollo de muchas personas».
Estas inversiones «deben realizarse de modo que hagan frente a los precios de los productos alimentarios, así como a la distribución y a la producción de alimentos en el mundo, sobre todo en África». En vista de esto, hay que continuar sosteniendo los programas que permitan a los campesinos producir bienes alimenticios a nivel local. «Las políticas agrícolas deben redescubrir la vía de la razón y de la realidad para equilibrar la necesidad de producción de alimentos con la necesidad de ser buenos administradores de la tierra»,constató.
El 70% de los pobres del mundo, recordó Migliore, vive en zonas rurales en las que sigue persistiendo la desnutrición crónica. |