JHS
   Jueves 20 de Noviembre 2008   Inicio arrow No. 672 (25 de mayo de 2008) arrow Orar y acompañar a los sacerdotes para que sirvan mejor
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

El mundo visto desde Roma

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Iluminando al mundo

El lugar de encuentro de los católicos en la red

Fuentes RSS
Orar y acompañar a los sacerdotes para que sirvan mejor PDF Imprimir Correo
Escrito por Zenit-El Observador   
Domingo 25 de Mayo 2008

JORNADA MUNDIAL POR LOS SACERDOTES

Image

Orar y acompañar a los sacerdotes para que sirvan mejor a Cristo y a los hombres, pide el cardenal Hummes

La Jornada Mundial de Oración por la Santificación de los Sacerdotes se celebra cada año en la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, que este año es el viernes 30 de mayo.

El Santo Cura de Ars decía que «el sacerdocio es el Corazón de Cristo». Ciertamente es el acto de amor extremo que Cristo tiene por los que aceptan ser sus apóstoles, que Él llama a vivir con Él y a actuar en su nombre; al mismo tiempo el sacerdocio ministerial es un efecto del amor inmenso que Cristo tiene por todos los hombres y las mujeres, aun cuando todos no estén reconciliados con el Padre. Los presbíteros, en efecto, son los sacramentos vivientes de Cristo Supremo Pastor, que no ha titubeado en dar la propia vida por el mundo.

Una carta para los presbíteros

Ante la certeza de que el ministerio sacerdotal y la misión de la Iglesia dependen de la relación personal con Jesús, los sacerdotes están llamados a dar prioridad a la oración respecto a la acción, subraya la Congregación vaticana para el Clero.

Este dicasterio ha emitido una carta a todos los presbíteros del mundo, firmada por el cardenal prefecto Claudio Hummes y el secretario de la Congregación, el arzobispo Mauro Piacenza. La misiva exhorta a contemplar «la perfecta y fascinante humanidad de Jesucristo, vivo y operante ahora», seguros de su Misericordia.

Prioridad de la oración

De aquí el dicasterio hace un llamamiento «a la prioridad de la oración respecto a la acción», porque de aquélla depende una acción incisiva, esto es, la misión debe alimentarse de la oración, «de la relación personal de cada uno con el Señor Jesús».

Se reafirma la importancia de la oración frente al activismo y el secularismo, según señaló Benedicto XVI en su encíclica Deus caritas est. El paso siguiente, para los sacerdotes, es ser «expertos de la Misericordia de Dios», apunta el cardenal Hummes en la carta.

Y lanza una alerta: el sacerdocio no se puede contemplar como una especie de carga inevitable «que se puede cumplir 'mecánicamente', tal vez con un articulado y coherente programa pastoral».

Realmente «el sacerdocio es la vocación, es el camino, el modo a través del cual Cristo nos salva, nos ha llamado y nos llama ahora, para vivir con Él», precisa a los sacerdotes.

La radicalidad del sacerdocio

Esta «santa vocación» sólo tiene una «medida adecuada»: «la radicalidad» -- recuerda la carta -- , la «total dedicación», que «Cristo realiza día a día» en el sacerdote a través de su «renovada y orante decisión».

«El mismo don del celibato sacerdotal hay que acogerlo y vivirlo en esta dimensión de radicalidad y de plena configuración con Cristo -- advierte el purpurado -- . Cualquier otra postura, respecto a la realidad de la relación con Él, corre el riesgo de ser ideológica».

«Incluso la cantidad, a veces extraordinariamente grande, de trabajo que las condiciones contemporáneas del ministerio nos piden sostener, lejos de desalentarnos debe impulsarnos a cuidar, aún con mayor atención, nuestra identidad sacerdotal, que tiene una raíz irreduciblemente divina», anima la carta.

La Eucaristía como totalidad

«En este sentido, en una lógica opuesta a la del mundo, precisamente las particulares condiciones del ministerio nos deben llevar a «elevar el tono» de nuestra vida espiritual -- insiste -- , testimoniando con mayor convicción y eficacia nuestra pertenencia exclusiva al Señor».

Pues «lugar de la totalidad por excelencia es la Eucaristía», añade el cardenal Hummes, recordando que es el sacramento en el que Jesús ofrece su Cuerpo y su Sangre, «la totalidad de la propia existencia».

Por eso exhorta a los sacerdotes del mundo a la fidelidad «en la celebración diaria de la Santísima Eucaristía» y a la adoración de Jesús sacramentado. Tampoco aquí se trata de un mero cumplimiento, «sino de la absoluta necesidad que advertimos» del Sacramento, «como respirar, como la luz de nuestra vida, como única razón adecuada para una existencia presbiteral realizada», constata.

La santidad que se pide

De la relación con Jesús, «siempre alimentada con la oración continua», brota «la necesidad de hacer partícipes de ello a cuantos nos rodean», o sea, brota la misión, «intrínseca a la naturaleza misma de la Iglesia» y «connatural a la identidad sacerdotal», sintetiza el cardenal Hummes.

De aquí también se deduce el sentido de la Jornada que se celebrará próximamente [30 de mayo]. «La santidad que pedimos diariamente -- se lee en la carta a los sacerdotes -- , de hecho, no puede concebirse según una acepción individualista, estéril y abstracta, sino que es, necesariamente, la santidad de Cristo, la cual es contagiosa para todos».

Aprender a ceder para dejar que actúe Jesucristo

Ello se concreta en el pueblo que es confiado al sacerdote y en la responsabilidad de atenderlo. Aquí hay que ceder al amor de Jesús «para que actúe Él a través de nosotros -- advierte la carta a los sacerdotes -- , porque o dejamos que Cristo salve el mundo, obrando en nosotros, o bien corremos el riesgo de traicionar la propia naturaleza de nuestra vocación».

Clave de ayuda en esta llamada es el «fundamento imprescindible de toda la vida sacerdotal»: la Virgen María -- recuerda el dicasterio -- , pues reconduce continuamente «bajo la Cruz de su Hijo» «para contemplar, con Ella, el Amor infinito de Dios».

Orar y acompañar a los sacerdotes

Como hizo hace pocos meses, ahora, en vista de la Jornada mundial de oración por la santificación de los sacerdotes, el dicasterio reitera la importancia de que los presbíteros se encomienden a la oración de toda la Santa Madre Iglesia, «a la maternidad del pueblo» del que son pastores y del que, a su vez, tienen confiada su custodia y santidad.

Es urgente «un movimiento de oración que tenga en el centro la adoración eucarística continua -- recuerda el cardenal Hummes, remitiéndose a otra misiva anterior -- , durante las veinticuatro horas, de manera que desde todo rincón del mundo siempre se eleve a Dios una plegaria de adoración, acción de gracias, alabanza, petición y reparación».

El objetivo es «suscitar un número suficiente de vocaciones santas al estado sacerdotal y, a la vez, acompañar espiritualmente -- como Cuerpo Místico -- con una especie de maternidad espiritual a cuantos ya han sido llamados al sacerdocio ministerial», para que cada vez sirvan mejor a Jesús y a los hermanos.

Fuente: Fides / Zenit-El observador

 


Oración por los sacerdotes

Señor Jesús, presente en el Santísimo Sacramento,
que quisiste perpetuarte entre nosotros
por medio de tus sacerdotes,
haz que sus palabras sean sólo las tuyas,
que sus gestos sean los tuyos,
que su vida sea fiel reflejo de la tuya.

Que ellos sean los hombres que hablen a Dios de los hombres
y hablen a los hombres de Dios.
Que no tengan miedo al servicio,
sirviendo a la Iglesia como ella quiere ser servida.
Que sean hombres, testigos del Eterno en nuestro tiempo,
caminando por las sendas de la historia con tu mismo paso
y haciendo el bien a todos.
Que sean fieles a sus compromisos,
celosos de su vocación y de su entrega,
claros espejos de la propia identidad
y que vivan con la alegría del don recibido.

Te lo pido por tu Madre, Santa María:
Ella, que estuvo presente en tu vida,
estará siempre presente en la vida de tus sacerdotes.
Amén.

Oración distribuida por la Congregación para el Clero


Pancarta
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org. La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor. D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2008