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DESDE EL VATICANO

¿Y qué cosa necesita más el hombre para la propia existencia?
Por Sandra Ramírez / Exclusivo para El Observador
La esperanza no es una ilusión, lo afirmó el papa Benedicto XVI en una Plaza de San Pedro rebosante de fieles.
Citando la Carta a los Hebreos, el vicario de Cristo recordó que la esperanza cristiana es un ancla en nuestra vida ¿Y qué cosa necesita más el hombre sino esto: un sólido anclaje para la propia existencia?
El papa Ratzinger explicó la venida de Jesús a la Tierra: «Él vino al mundo para llevar al hombre a Dios, no en el plano ideal -- como un filósofo o un maestro de sabiduría -- sino realmente como pastor que quiere traer de vuelta a las ovejas».
Dios en el hombre - el hombre de Dios La esperanza cristiana no es una verdad teórica, sino una realidad fundada en Cristo, «la cual tenemos como segura y firme áncora de nuestra vida» (Hebreos 6,19), «un áncora que penetra en el cielo donde Cristo nos han precedido», afirmó el Papa.
La puerta del Cielo está en el Espíritu de Dios El Papa hizo énfasis en la invitación de Jesús a no dejar de mirar hacia el Cielo y de invocar a través de la oración el don del Espíritu Santo: «sólo así renaceremos de lo alto, es decir, en el Espíritu de Dios, en donde está abierto el ingreso al Reino de los Cielos».
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