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JÓVENES

Convivencia sin Violencia
Por Gilberto Hernández García
Según datos proporcionados por Joaquín Quintana, presidente y fundador de la asociación civil Convivencia sin Violencia, en México cada año mueren más de 15 mil jóvenes, entre los 14 y 29 años, en accidentes y actos violentos, donde, en la mayoría de los casos, el alcohol es el referente común.
Por su parte, la encuesta Consumo de Drogas en estudiantes del Distrito Federal, promovida por la Secretaría de Educación Pública en el año 2006, destaca que en las secundarias de la capital mexicana 30 de cada cien adolescentes han ingerido alcohol, mientras que en el bachillerato ese porcentaje se duplica. El porcentaje de consumidores de 14 años o menos es de 56%; mientras que para los mayores de 18 años es de 87%.
Pacto de no violencia
Ante este panorama, y sobre todo a raíz de la terrible experiencia violenta sufrida por un hijo de Joaquín Quintana, fue creada la asociación Convivencia sin Violencia, cuyo objetivo es evitar la violencia entre jóvenes, «la cual se da todos los fines de semana en antros, fiestas particulares, bares y otros eventos en donde se reúnen pubertos y adolescentes adinerados que desean experimentar 'emociones fuertes'».
«Es de advertir que hay una juventud de clase acomodada apática, aburrida, pensando sólo en la diversión del fin de semana, sin tener conciencia de qué quiere hacer con su vida», señaló el fundador de la asociación. «Tenemos que hacer algo por rescatar los valores como el respeto, la tolerancia, la sana convivencia, la solidaridad y la responsabilidad», indicó Joaquín Quintana al hablar del Pacto de No Violencia, que ya se aplica en instituciones educativas del Distrito Federal y que recientemente se está promoviendo en Querétaro y otras ciudades del país.
Señaló el fundador de Convivencia sin Violencia que los padres de familia deben poner énfasis en salvaguardar la vida de los propios hijos y, sobre todo, que «la mejor inversión que se puede hacer es en ellos, y si los padres no detectan dónde hay alcohol y drogas, nadie lo hará». Por eso exhortó a «poner atención a sus actitudes, a sus acciones, al llamado que nos hacen de muchas maneras para decirnos que se sienten solos y que necesitan nuestro cariño».
Detener la violencia, compromiso de todos
La institución, en su programa contra el alcohol y la violencia entre jóvenes, busca favorecer la sana convivencia entre los jóvenes dentro y fuera de las escuelas, evitando actos de violencia y promoviendo los valores morales que les distinguen. La estrategia pretende que los jóvenes se comprometan a no consumir bebidas alcohólicas, y evitar así poner en riesgo su vida y la de los demás; que los padres de familia estimulen ambientes sanos y saludables en reuniones y fiestas ofrecidas por sus hijos, en sus casas u otros lugares, vigilando y controlando en la medida de lo posible el consumo de alcohol. Además han motivado a los colegios involucrados a insistir en los valores morales y cívicos que ayuden a los jóvenes a desarrollar una cultura de convivencia y respeto.
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