Diez maneras de salir de la vida gay, según Charlene Cothran
Por Charlene E.Cothran, publicista de Venus Magazine
Los últimos 29 años de mi vida he sido una partidaria agresiva, creativa y estratégica de las cuestiones gay y lésbicas. He organizado y participado en innumerables marchas e hice contribuciones financieras. Como publicista de una revista cuyo objetivo son los gays y lesbianas de raza negra, he tenido la oportunidad de incitar a miles de personas [homosexuales] a que «salgan» y se sostengan.
Pero recientemente he experimentado el poder del cambio que vino sobre mí en el momento en el que me rendí por completo a las enseñanzas de Jesucristo. Como una creyente de la Palabra de Dios, acepto plenamente y siempre he sabido que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo no son para lo que Dios nos ha diseñado.
No espero que este mensaje sea recibido ampliamente; de hecho, espero lo contrario. Pero yo sé que hay alguien, posiblemente leyendo este artículo, que está cansado e infeliz de vivir de esta manera. Estoy hablando a mis hermanos gay y hermanas lesbianas que desean la verdadera paz.
A pesar de que he vivido como una lesbiana durante toda mi vida adulta, sin duda el propósito de mi alma es usar mis dones para compartir la verdad acerca de cómo llegamos aquí: cómo es que nos convertimos en gay o lesbiana, cómo es que llegamos a disfrutar nuestro «estilo de vida» y cómo es que acabamos creyendo que esto estaba bien para Dios [cfr. Romanos 1, 21-28].
Muchos sostienen que cada individuo debería determinar para sí mismo lo que Dios concibe para él o ella. Esto indicaría que cada uno de nosotros tiene un grupo separado de reglas bíblicas con las cuales vivir. Esto no es cierto. Si estás listo para cambiar y deseas abrirte a la verdad, el amor de Dios puede alinear tu actual sistema de creencia con Su Palabra. Jesús limpiará y perdonará todo pecado confesado. La homosexualidad es uno de ellos.
Para este momento debes de estarte preguntando: «¿Ha perdido la cordura?». Mi respuesta es No. ¡No la he perdido! ¡Sólo he cambiado mi postuera por una nueva! [cfr. Romanos 12, 1-2]
Una mañana de martes
Estaba metida en mis asuntos una bonita mañana cuando recibí una llamada de mi pastora [protestante] local, la reverenda Vanessia M. Livingston. No recuerdo cómo llegamos al tema de la salvación.
Honestamente me había figurado que con tan sólo mencionarle la palabra «lesbiana» ella dejaría caer el teléfono y eso sería lo último que oiría de ella. Pero eso no fue lo que sucedió. Sentí el poder de convicción actuando sobre mí conforme ella hablaba, pero me resistí y endurecí mi corazón contra la verdad como había hecho muchas otras veces. No estaba dispuesta a rendirme por completo a Dios.
Más tarde le di a Dios mi corazón y mi alma en el estacionamiento de un centro comercial, justo ahí, sentada en mi coche. Ahora he puesto todos mis dones a la disposición de Dios, incluida la revista Venus. Nuestra nueva misión es alentar, educar y asistir a los gay que quieren cambiar pero no han encontrado la salida. Hermano, hermana, por favor, sígueme «fuera» de esto.
1. Acepta que la Palabra de Dios es verdadera como es. No permitas que la teología gay divorcie el Antiguo Testamento del Nuevo, o la palabra escrita de los Apóstoles de las palabras dichas por Jesucristo. Éste es un buen truco, pero ya no está funcionando porque Dios está preparando todo para que millones de gays y lesbianas vuelvan a sus pies. Él ya ha escogido a muchos de nosotros con este fin específico y está esperando que tú aceptes Su llamado.
2. Busca la verdad en las Escrituras acerca de la homosexualidad y te será revelada conforme leas y reces. Conoce que NO se nace así. Este mito fue creado por la cultura gay como una base para cambiar las leyes a favor de los derechos gay. Nuevamente esto funciona para sus fines, pero esto es bíblicamente FALSO. La teología gay empieza con una meta: «Hagamos que la Biblia diga que ser gay está bien».
3. No te resistas a la llamada de Dios en tu vida. Ponte a solas en la presencia de Dios y deja que Él te guíe a la verdad. Si te resistes a Él y endureces tu corazón, eventualmente Él dejará de llamarte. Puedes entonces pasarla muy bien satisfaciendo todas las fantasías de la carne sin sentir nada, pero ¿qué te espera al final de una vida como esa? [cfr. Romanos 2, 28].
4. Conoce con certeza que Dios te ama. Yo había estado cansada, pero el enemigo mantuvo mi mente atrapada por años convenciéndome de que yo nunca serviría realmente a Dios en nada habiendo vivido como una publicista abiertamente gay, pero era una mentira.
5. Di sí. Eso es realmente lo que se necesita para aceptar la verdad que es reconocer a Jesucristo.
6. No ocultes tu conversión. Guardarte en secreto las buenas noticias de tu conversión es otro truco que el enemigo usa para comprar el tiempo e intentar hacerte volver a tu vida pasada. Debemos creer con nuestros corazones y confesar con nuestras bocas. Golpea al enemigo al inmediatamente compartir tu testimonio con alguien acerca de cómo el Señor te ha revelado la verdad, acerca del nivel de felicidad y paz que ahora tienes y que no habías podido alcanzar sin tu arrepentimiento total.
7. Experimenta el paraíso ahora. Ábrete a nuevas amistades, empieza una nueva aventura, hazte de cosas hermosas, pero simplemente no las pongas entre tú y Dios. ¡Disfruta tu vida a un nuevo nivel! Es totalmente posible vivir para Dios en esta era y disfrutar inmensamente. Cuando digo «vive para Dios» me refiero a que estés totalmente disponible para Dios. Pero no puedes estar disponible para Dios y vivir un estilo de vida gay/lésbica al mismo tiempo.
Gracias a la misericordia de Dios no debemos esperar años para experimentar el paraíso.
8. Camina con cuidado, como describen las Escrituras. Se trata de mantener el espíritu limpio y fresco. La oración, junto con la lectura y escucha de la Palabra, y buscando el modo de aplicarlos a tu vida diaria es el camino para mantenerte a salvo y libre de cualquier hábito pecaminoso.
¿No es interesante que algunas veces ponemos mayor cuidado en los elementos de nuestra ropa que el que le damos a nuestras propias almas? Cuando nos ponemos un traje, tenemos un enorme cuidado de no apoyarnos sobre nada que pueda ensuciarlo. Lo protegemos mientras estamos comiendo para que no le caiga ni una mancha. Nos sentamos de tal manera que prevenimos que se arrugue. Trata la salvación de tu alma por lo menos con ese mismo cuidado.
9. Ten una comunidad de creyentes. Pídele al Señor que te dirija a una comunidad afectuosa, interesada, donde tú puedas alimentarte, ser bendecido, crecer y que seas una bendición.
10. Mantente en contacto. ¡Nos gustaría escuchar de ti! Si este artículo te ha ayudado, por favor háznoslo saber. También, si quieres compartir tu testimonio con los lectores de Venus, mándanos a
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org. La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor. D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2008