JHS
   Jueves 24 de Julio 2008   Inicio arrow No. 670 (11 de mayo de 2008) arrow ¿Para qué la Iglesia? Responde el Papa
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

El mundo visto desde Roma

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Iluminando al mundo

Agencia católica de noticias de España

El lugar de encuentro de los católicos en la red

Fuentes RSS
¿Para qué la Iglesia? Responde el Papa PDF Imprimir Correo
Escrito por Walter Turnbull   
Domingo 11 de Mayo 2008

COLUMNA ABIERTA

Image

¿Para qué la Iglesia?, se han preguntado muchos en muchas ocasiones. Aunque no era la intención oficial, en su homilía en el Yankee Stadium en NY, Benedicto XVI lo responde en forma magistral. Estuvo genial. Aquí algunas de las ideas principales.

Por Walter Turnbull

¿Para qué la Iglesia?, se han preguntado muchos en muchas ocasiones. Aunque no era la intención oficial, en su homilía en el Yankee Stadium en NY, Benedicto XVI lo responde en forma magistral. Estuvo genial. Aquí algunas de las ideas principales.

La Palabra de Dios, proclamada autorizadamente por los Apóstoles, tiene poder para crear unidad. La unidad de la Iglesia está fundamentada en la Palabra de Dios. Los signos externos de unidad existen para sostener una unidad profunda que es un don de Dios. Es una unidad visible fundada sobre los apóstoles y nacida de «la obediencia de la fe».

«Obediencia» es una palabra mal vista en nuestros días; sin embargo, la verdadera libertad se encuentra sólo en la renuncia al propio yo y la entrega a Cristo. La verdadera libertad es un don gratuito de Dios, fruto de la conversión a su verdad, a la verdad que nos hace libres.

A la luz de la fe, en la comunión de la Iglesia, encontramos la inspiración y la fuerza para el «apostolado» de conformar nuestras vidas y el mundo con el plan salvador de Dios. Unidos a Cristo como miembros de su cuerpo, podemos ser piedras vivas de un templo que se está edificando. Sólo así podemos edificar algo que sea realmente duradero. Sólo así nuestra vida encuentra el significado último y da frutos perdurables.

Hablar de la Iglesia en EU es hablar de una cadena de comunidades, instituciones educativas, sanitarias y sociales; padres y madres, sacerdotes, religiosas y consagrados que, además de enseñar a leer y escribir, han inculcado un deseo de conocer, amar y servir a Dios. Gracias a la libertad religiosa, la Iglesia ha podido llevar sus convicciones morales a la esfera pública, cooperando a forjar una vibrante sociedad democrática.

Las palabras de Pedro: «Ustedes son una raza elegida, sacerdocio real, pueblo adquirido para proclamar las hazañas del que nos llamó a entrar en su luz maravillosa», nos retan a una mayor conversión y a ser un pueblo de la alegría, heraldos de la esperanza que no defrauda, nacida de la fe en la Palabra de Dios y de la confianza en sus promesas.

Decir todos los días «Venga tu Reino» significa superar toda separación entre fe y vida, oponiéndose a los falsos evangelios de libertad y felicidad. Quiere decir, además, rechazar la falsa dicotomía entre la fe y la vida política, pues «ninguna actividad humana, ni siquiera en los asuntos temporales, puede sustraerse a la soberanía de Dios» (Lumen gentium, 36).

Las generaciones pasadas les han legado una herencia extraordinaria.

(A los jóvenes) Que encuentren la audacia de proclamar a Cristo, y las verdades inmutables que se fundamentan en Él: son verdades que nos hacen libres. Se trata de las únicas verdades que pueden garantizar el respeto de la dignidad y de los derechos de todos, incluidos los más indefensos, como los niños que están aún en el seno materno. Actúen de modo que su fe y su amor den fruto ayudando a los pobres, a los necesitados y a los sin voz.

Dirigidas en especial al público del Yankee Stadium esa mañana, esas palabras nos quedan muy bien también a nosotros.


Pancarta
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org. La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor. D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2008