|
ESTUDIO 
GUÍA PARA LA LECTURA DEL DOCUMENTO DE APARECIDA (17 de 18) ... que la fe penetre profundamente en el sustrato cultural del pueblo...
Por el Padre Umberto M. Marsich, s.x. TERCERA PARTE: LA VIDA DE JESUCRISTO PARA NUESTROS PUEBLOS (ACTUAR). «Parte pastoral» (Continúa) Capítulo 10: Nuestros pueblos y la cultura (Esquema 10). a) La evangelización de la cultura. Es el capítulo dedicado a la evangelización de la cultura, es decir, al actuar – obrar de la Iglesia latinoamericana, respecto a la evangelización de la cultura. Datos de interés pastoral de este capítulo son: * La definición de cultura: El modo particular con el cual los hombres cultivan su relación con la naturaleza y con sus hermanos, con ellos mismos y con Dios, a fin de lograr una existencia plenamente humana (476). *La Iglesia es considerada, justamente, como creadora y animadora de la cultura latinoamericana (477). * También la cultura latinoamericana y caribeña se ve confrontada con las luces y sombras de la cultura actual. Entre las sombras, se destaca el individualismo, responsable del relativismo ético y la crisis de la familia (479). *La vida en Cristo, verdad última del ser humano, quiere penetrar las sociedades, o sea, todos los sujetos colectivos, como lo son nuestros pueblos, las culturas y las estructuras. En el contexto general de la evangelización, nos corresponde a nosotros contrarrestar la cultura de la muerte con la cultura cristiana de la solidaridad, según los criterios de la Doctrina Social de la Iglesia. La Iglesia, desde luego, deberá también denunciar los modelos antropológicos que son incompatibles con la naturaleza y la dignidad del hombre (480). * La evangelización de las varias y diferentes culturas presentes en América Latina y su defensa. Evangelizar la cultura significa procurar que la FE penetre profundamente en el sustrato cultural del pueblo. Éste, por su parte, debe ser crítico de las ideologías que se les quieren imponer: la libertad absoluta y sin límites, el individualismo y el relativismo ético y religioso. Aparecida quiere tutelar la pluralidad cultural presente en el continente americano y lo hace en nombre de la persona humana y de su dignidad absoluta. Y la evangelización, por su parte, deberá: - Engendrar modelos culturales alternativos impregnados de Evangelio. - Intentar llegar también a los alumnos y maestros de las escuelas de gestión estatal, en nombre de la libertad de educación y a la luz del principio de subsidiariedad (481-483). b) La evangelización de la comunicación social, o sea, de los medios modernos de comunicación, nuevos areópagos de la Evangelización. La cultura, hoy, es mediática. Se trata de un fenómeno que, por tener tanta fuerza de persuasión, debe de ser tomado en cuenta y evangelizado. Los medios modernos de comunicación son parte de nuevos espacios en los que debemos incidir: *Para que sea comunicación e información verídica y ética. *Para que pueda ser utilizada, para evangelizar, también por la Iglesia. *Para que sea objeto de atención pastoral también la Internet, definida como maravillosa invención de la técnica, que ofrece magníficas oportunidades de evangelización y que, sin embargo, deberá ser usada con responsabilidad (487- 490). c) También debemos evangelizar la vida pública: *Haciéndonos más presentes entre los actores políticos y en el vastísimo areópago de la cultura, de la experimentación científica y de las relaciones internacionales (491). Tampoco debemos ausentarnos del mundo del turismo y entretenimiento, nuevos campos misioneros y pastorales (493). *Preparando adecuadamente a los laicos para una presencia más masiva, en la vida pública, a través de la formación en Doctrina Social Cristiana y en virtudes sociales y políticas (497). * Convocando a las universidades católicas para que sean cada vez más lugar de producción e irradiación del diálogo entre fe y razón y del pensamiento católico (498). *Resistiéndonos a las presiones laicistas que quisieran una Iglesia replegada en los templos, dedicada a los «servicios religiosos» y dispuesta a negociar acerca de valores que no lo pueden ser (504). *Invitando, una vez más, a los laicos para que actúen en la sociedad, hoy tan resistente a los valores evangélicos y tan impregnada de laicismo y relativismo antropológico y ético, como fermento en la masa y construir, así, una ciudad temporal que esté de acuerdo con el proyecto de Dios (505). A los políticos, a su vez, se les pide aquella integridad moral que tanta falta les hace (507). |