JHS
   Miércoles 08 de Febrero 2012   Inicio arrow No. 668 (27 de abril de 2008) arrow El barco del obispo
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín gratuito
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces
¡Ayúdenos!
Franquicia

Feed de El Observador Sucripcion por mail de El Observador Facebook de El Observador Twitter de El Observador

Publicidad

Una novela, un viaje, una aventura...

Soluciones, cerca de ti

Blog de un periodista católico: Jaime Septién

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

Buscando la verdad

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Divulgación de información científica relacionada con la sexualidad

Televisión católica / Iluminando al mundo

Misioneros de Guadalupe

Fuentes RSS
El barco del obispo Imprimir
Escrito por Gesto   
Domingo 27 de Abril 2008

NIÑOS

Image

Dado que la mejor forma de desplazarse es por el agua, su «palacio episcopal» es flotante, una motonave, que tiene por nombre Granada. Es un barquito de unos diez metros de eslora.

Recuerdo que me contaron que el obispo de Requena, en la selva amazónica del Perú, es un franciscano español, nacido en un pueblecillo de la provincia de Burgos llamado Villaldemiro.

Su diócesis no es como las demás, porque el 95% de la gente que la habita lo hace en las orillas de grandes y pequeños ríos, todos ellos muy caudalosos, porque son afluentes del Amazonas. Los nombres de estos ríos tienen los sonidos de selva: Ucayali, Tapiche, Blanco, Pulnahua, Maquía, Fuanache, Cushabatay, Pisqui.
Para estar al lado de su gente, este obispo pensó que la mejor manera sería tener una casa que se moviera.

Dado que la mejor forma de desplazarse es por el agua, su «palacio episcopal» es flotante, una motonave, que tiene por nombre Granada. Es un barquito de unos diez metros de eslora.

En él, que apenas tiene tres habitaciones, recorre los ríos de su diócesis para visitar las muchas comunidades esparcidas por las orillas de los ríos. Así, subiendo y bajando ríos, llega a celebrar varios miles de bautismos al año, y cientos de matrimonios de parejas que esperan al barco del señor obispo para casarse.

Y así los misioneros de su diócesis, nueve sacerdotes y 23 religiosas, tienen cerca a su obispo que cada dos años como mínimo pasa por todas las aldeas y pueblitos. El obispo dice que sus misioneros se multiplican trabajando y parece que son más, como él, que gracias a su barco, parece estar en todas partes.

Fuente: Revista Gesto

<Anterior

Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012