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PORTADA La vida del embrión humano, en todas sus fases de desarrollo, es propiamente humana: Rodrigo Guerra 
Ponencia ante la SCJN — Es totalmente falso considerar al embrión humano como una parte de la madre, afirma el filósofo
Académicos de diversas disciplinas, -bioética, filosofía, genética, justicia y derechos humanos- en representación de algunas organizaciones civiles a favor de la vida, están presentando ante los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, una serie ponencias para respaldar la Acción de Inconstitucionalidad promovida por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos contra la ley que despenaliza el aborto en el Distrito Federal antes de las 12 semanas de gestación. Entre los participantes se encuentra el filósofo Rodrigo Guerra López, representante de la Coordinadora de Servicios de Apoyo a la Familia, A.C., y profesor-investigador de la Universidad Católica de Querétaro (UNIVA).
Sin duda alguna: un ser humano
En su intervención señaló que la cuestión medular en el debate es “si existe un individuo en el que se pueda reconocer auténtica vida humana antes de la decimosegunda semana de gestación”. Afirmó que, con base en estrictas evidencias científicas, el embrión humano en todas sus fases de desarrollo “es un individuo vivo de especie humana y por ende, verdadero sujeto de derechos”.
En su argumentación expresó que una de esas evidencias demuestra que el “embrión humano posee características estructurales y funcionales que lo configuran como un auténtico organismo humano, como un ser humano diverso a la madre”, ya que posee identidad génica, metabolismo y sistema inmunológico propio. Subrayó, por tanto, que “es totalmente falso considerar al embrión humano como una parte de la madre, puesto que goza de una verdadera autonomía sistémica y ontogenética” . Guerra López sostuvo que “el desarrollo embrionario es un proceso coordinado -bajo control del nuevo genoma humano, continuo, irreversible y gradual”. Añadió que ante el sofisma que reza: “si el embrión unicelular fuera individuo humano a causa de su genoma, toda célula que se desprende del cuerpo lo sería. Dado que no toda célula con genoma completo es individuo humano, el embrión humano en sus etapas de desarrollo temprano tampoco lo es”, habrá que decir que “la vida del embrión humano, en todas sus fases de desarrollo, es propiamente humana.
El derecho a la vida es de todos
La pertenencia de un organismo a una determinada especie biológica es definible a partir de su genoma. Esto quiere decir que existe individuo humano “cuando un organismo es clasificable dentro de la especie humana”, pero acotó que ningún académico defensor de la dignidad de la vida humana desde la fecundación sostiene que el genoma sea condición necesaria y suficiente para la identificación de un individuo humano.
Rodrigo Guerra concluyó diciendo que “el derecho a la vida no descansa en un cierto estándar de eficiencia moral, social, económica, política, religiosa o neurológica sino que se funda en el mero hecho de vivir por parte de un individuo de la especie humana”, y que “la marginación y la exclusión sociales brotan precisamente de establecer un criterio de funcionalidad como elemento definitorio de la dignidad”.
Durante los próximos días, en la SCJN se darán nuevas audiencias en las que, además de los grupos que están a favor del derecho a la vida, también participarán quienes apoyan el aborto.
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Muy importante Nuestro deber, como católicos, es defender la vida. Por ello, apoyemos a quienes están dando la batalla en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para mostrar nuestra postura de que la ley aprobada en el DF —que despenaliza el aborto hasta las doce semanas de gestación— es inconstitucional. Quienes apoyan el aborto tratan de influir de todas las formas posibles. ¿Por qué nosotros no lo hacemos? Las instituciones y las organizaciones en las que trabajamos, asociaciones civiles, escuelas, sindicatos o incluso a nivel personal o familiar, podemos escribir una carta a los ministros de la SCJN exponiendo nuestras razones para proteger la vida desde el instante de la concepción. La dirección es: Pino Suárez número 2. Colonia Centro, Delegación Cuauhtémoc. CP. 06065, México, DF. Las cartas se pueden dirigir al Ministro Presidente de la SCJN, Guillermo I. Ortíz Mayagoitia. |