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ENTREVISTA 
Entrevista exclusiva a Malú Montevideo, pintora del gran Papa «mexicano»
Por María Velázquez Dorantes
Nació en la ciudad de México el 26 de octubre de 1945. Sus primeros estudios fueron en el Colegio Guadalupe, escuela de monjas donde comenzó a destacar por la facilidad para el dibujo. Ha participado en concursos y exposiciones a nivel nacional. Estudió la carrera de contador público en la escuela Bancaria y Comercial, profesión que ejerció durante dos años para después dedicarse a la pintura, tomando clases con distinguidos profesores extranjeros. Madre de seis hijos, en la actualidad radica en Bernal, Querétaro.
¿Cómo nace la inquietud de pintar al Papa Juan Pablo II? Nace en la primera visita del Papa a México. Tuve la oportunidad de conocer al Papa en persona; digo oportunidad porque se trata de una cosa casi imposible, era muy difícil, pero en su primera visita, cuando pasó por la Calzada de los Misterios salí corriendo con mi familia, y lo conocí. En ese momento se detuvo él y nos dio la bendición. Esto fue un acontecimiento muy bonito. A partir de entonces comencé a pintarlo. Realice un cuadro pequeño que tiene aquella fecha, y cuando me enteré de su muerte me dediqué a realizar varios cuadros de él, en su memoria.
¿Cuál es el objetivo de pintar a Juan Pablo II? Realizar un homenaje, recordar sus visitas a México, el amor que le tuvo a los mexicanos, y por ello alguna de las obras se parecen entre sí. El objetivo, en realidad, es revivir aquel hermoso recuerdo que tengo.
¿Cómo son las temáticas reflejadas en sus cuadros? En realidad, es su figura. Tengo varios cuadros que aún no termino y que reflejan las etapas de su vida (niño, joven y adulto). Quiero hacer una especie de sinopsis de su vida en México, aquello que recordamos los mexicanos de cuando nos visitó; en realidad la temática es él mismo. Tengo terminados siete cuadros de él y uno que, por cuestiones del arte, aún no se termina. Pienso en realizar una serie de doce cuadros.
¿Cuál es la técnica de pintura que utiliza? Es una técnica muy sencilla. Como dicen los críticos, es muy obvia, pero, dentro de la obviedad, también es bonito ver que logra uno dar un mensaje a las personas; hacer recuento de cuando Juan Pablo II vino a México. Para pintar al Papa Juan Pablo II me baso en los retratos que ya existen, pero cuando uno copia, también le impregna una parte de sí mismo, y eso por sí solo hace diferente el cuadro. Es mi percepción más la técnica natural y trata de ser personal.
¿Cómo nace la pintura en su vida? Todo comienza desde muy chica, pero, por cuestiones de la vida, cuando cumplí 60 años llegue a Oaxaca y comencé a dar clases en la Casa de la Cultura. Después comencé a pintar una obra de lo que era Oaxaca y alterné con el cuadro la figura de Juan Pablo II. Algunos de los cuadros están con la Virgen de Guadalupe. Con el paso del tiempo, en el ir y venir, regresé a Oaxaca y encontré que los alumnos que tuve también son ahora grandes artistas.
¿Qué otros temas ha pintado? He realizado también una alegoría de los murales de Diego Rivera; reproduje sus obras, algunos motivos de Oaxaca (claro, a mi estilo); trato de respetar sus colores, pero, como sea, ya hay parte de mi personalidad allí impregnada.
¿Le gustaría continuar pintando temas religiosos? Sí, claro que sí, me encanta. Incluso tengo el de san Sebastián, por estar radicando aquí, en Bernal. De hecho, tengo pinturas de Cristo y de la Virgen. He realizado dos cuadros más, referentes al Evangelio según san Lucas; uno es de la mujer que no quiere que la vean y toca el manto de Jesús, y el otro es del pasaje de Jesús en su Vía Crucis antes de la tercera caída, consolando a las mujeres que encuentra en el camino.
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Si desean adquirir algunos de los cuadros de la artista, pueden comunicarse al teléfono: (427) 123-13-71, en Bernal, Querétaro, o acudir a la siguiente dirección: Colón esquina con Independencia. |