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Hogar Maximiliano María Kolbe: una oportunidad para la readaptación social 
Este centro significa un esfuerzo concreto de la Iglesia en el afán de ayudar a la reconciliación entre el ex presidiario y la sociedad.
Por fray Gilberto Hernández García, OFM Tal vez uno de los mayores retos que enfrenta el sistema penitenciario, particularmente el mexicano, sea el de lograr la verdadera readaptación social del individuo que delinque al terminar de purgar su condena. Muchas veces los ex convictos sufren para reincorporarse a su comunidad, bien por los resentimientos provocados por la propia sentencia o las mismas experiencias negativas en el interior del centro penitenciario —que en México muchos críticos señalan como verdaderas escuelas del crimen—, por el rechazo, poca atención o desvinculación de la familia o por el estigma que significa ante la sociedad el hecho de haber cometido un delito. Los planes de readaptación no siempre funcionan La sociedad entera, desde los responsables de procurar la readaptación social del infractor, así como la familia, debería ofrecer oportunidades más claras y adecuadas a este propósito de integrar al sujeto que cometió un delito, pagó su sentencia y ha salido libre para rehacer su vida. Si bien es cierto que al interior de los centros penitenciarios de México los reos cuentan con una serie de recursos, como talleres de capacitación para el trabajo, educación, atención psicológica, entre otros, para favorecer esta meta, sin embargo no siempre el ex presidiario consigue una plena reinserción en la comunidad. La pastoral penitenciaria, trabajando Para la Iglesia, que está llamada también a hacer presente la Buena Noticia de libertad en este ambiente carcelario, la tarea le incumbe y busca unir fuerzas con las demás instituciones de la sociedad para fomentar y fortalecer medidas para la prevención del delito y para la inclusión en la sociedad de quienes salen de las prisiones. En este tenor, la Asociación Maximiliano María Kolbe de Querétaro, conformada por miembros de la Pastoral Penitenciaria Católica de esta ciudad episcopal, se ha echado a cuestas la realización del proyecto Hogar Maximiliano María Kolbe para «promover, facilitar y dirigir la reintegración en la sociedad de aquellas personas egresadas de los diferentes centros de readaptación social del estado». Se necesita la ayuda de todos Así, con la construcción de este hogar, se pretende ofrecer al egresado un espacio de reintegración a la sociedad que evite la reincidencia, mediante el hospedaje temporal y alimentación, si es requerido, así como terapias psicológicas, asesorías laborales, educativas y culturales para reincorporarlos a sus núcleos familiares. El Hogar Maximiliano María Kolbe, que recientemente inició su construcción con la bendición y colocación de la primera piedra por parte de don Mario de Gasperín el pasado 31 de octubre, significa un esfuerzo concreto de la Iglesia queretana en el afán de ayudar a la reconciliación entre el ex presidiario y la sociedad. Sin embargo, para llevar a cabo este proyecto necesita del apoyo de las personas de buena voluntad. Además, la Asociación está organizando una serie de actividades para recaudar fondos para la construcción. Mayores informes pueden obtenerlos en los teléfonos 442 234 66 10, 044 442 353 6492 y 044 442 149 3143. |