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FLOR DE HARINA (Sal 147, 14) 
«El corazón tiene motivos que la razón no puede comprender» (Pascal).
Por el padre Justo López Melús No se cree por razones, pero hay razones para creer. La fe tiene sólidos fundamentos, lógica suficiente. Pero no es una conclusión matemática. El entendimiento encuentra motivos suficientes. Pero no se ve forzado. Unos dan el paso y otros no. Para aceptar se necesita el apoyo de la voluntad. «El corazón tiene motivos que la razón no puede comprender» (Pascal). Dios llega al hombre, dice Fulton Sheen, no por la senda de la dictadura, sino por la de la cooperación. No hay lugar para la confiscación de la humanidad por la divinidad. Dios llega al hombre con el consentimiento del mismo hombre, no contra él. Dios sale al encuentro del hombre, no para devorarlo, sino para pedirle su consentimiento. Al final hay que elegir, hay que dar el salto. No un salto en el vacío, pero sí apoyados en la voluntad, la confianza y la generosidad. «Tener fe es ser capaz de soportar dudas», decía Newman. Y se estimulaba a sí mismo con esta oración: «Señor, no te pido que me muestres el lejano horizonte. Me basta con un paso». Cabodevilla matiza así: «La fe no es una solución para descansar, es más bien una luz para buscar la solución». Existen bellezas reales. Pero sólo un ojo limpio y bien educado las sabe encontrar. El enamorado descubre maravillas y bellezas que no ven los demás. Este es el sentido de la frase: «La belleza reside en el ojo de quien contempla» (Shakespeare). Rosales lo ha expresado bellamente: «De noche vamos, de noche, / de noche vamos, sin luna, / que para andar el camino / sólo el amor nos alumbra». |