|
Escrito por Ignacio Navarro Valle
|
|
Domingo 03 de Febrero 2008 |
|
CONTRACULTURA 
Al arrancar el 2008 sugiero incluir junto a nuestros clásicos propósitos de año nuevo la dieta mental.
Por Ignacio Navarro Valle Al arrancar el 2008 sugiero incluir junto a nuestros clásicos propósitos de año nuevo la dieta mental, que nos ayuda a bajarle y/o a suprimir de nuestra vida diaria los pensamientos negativos que producimos a diario y que causan tremendos estragos en nuestra vida personal y en la de aquellos que se encuentran cercanos a nosotros. Cuidar nuestros pensamientos es igual o, quizá, más valioso que la dieta alimentaría. Imagine lo saludables y poderosos que nos convierte mantener fuera de nuestra cabeza pensamientos como: 1) Soy así, ni modo; 2) Sólo me ven la cara; 3) Mi jefe(a) es un(a) idiota; 4) Los mexicanos no tenemos remedio; 5) El(ella) está equivocado(a), etc. Hay que empezar informándoles a nuestros familiares, compañeros y amigos que estamos haciendo dieta mental unos días al mes, por ejemplo 7, para que durante este tiempo nos apoyen y seamos concientes de generar sólo pensamientos positivos, independientemente de lo que nos ocurra. Porque recordemos que la repetición es la madre de las habilidades. ¡Anímese! Verá como la vida cambia estupendamente. |