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Aprueban milagro del posible patrono de los periodistas católicos; «El Observador» liderará en México a «Sinaí»
ROMA / MADRID. Una vez que la comisión de médicos y científicos que apoya a la Congregación de las Causas de los Santos ha dado el visto bueno sobre un milagro atribuido al periodista español (paralítico y ciego por más de 20 años, atado a su sillón de ruedas buena parte de su vida) Manuel Lozano Garrido, «Lolo», el camino de su beatificación ha quedado despejado. Y con ello, los periodistas católicos de habla hispana (y los lectores de la prensa católica) tendrán un intercesor conforme los tiempos que corren. El milagro en un niño desahuciado Entrevistado en el mítico café «San Pietro», a unos pasos del Vaticano, el principal postulador de la causa de «Lolo», el sacerdote de Jaén, Rafael Higueras Álamo, ha relatado a El Observador los pormenores del milagro que la Comisión médica aprobó el pasado 17 de enero. «Es la curación de un niño de un año y medio de edad, Rogelio de Haro, que padecía una apendicitis que derivó en peritonitis agudísima. Le hacen cuatro operaciones, le extirpan metro y medio de intestino, y cuando ya esperaban la muerte del pequeño, le llevaron el crucifijo con el que «Lolo» murió entre las manos, se lo pusieron debajo de su almohada y a los tres o cuatro días el niño estaba en su casa, completamente recuperado». «Sin ser un milagro ‘de esencia’, agrega el padre Higueras Álamo, es un milagro ‘como modo de’, que está contemplado para milagros que no se producen en el momento mismo, pero que no dejan de ser milagros, tal y como lo reconoce el cirujano que lo operó». Alegría para el periodismo «Lolo» fue un periodista singular. Desde su ceguera y su silla de ruedas, aquejado por una enfermedad degenerativa y devastadora, supo sacar de sí la alegría de vivir, comunicarla en más de diez libros, 300 artículos de prensa, innumerables cartas y en obras de caridad, así como de apostolado, muy unido siempre a la Acción Católica de España. Para el padre Higueras Álamo, la pronta beatificación y la ulterior canonización de «Lolo» «trae muchos mensajes al mundo de hoy: es un joven, es un paralítico, es alguien que podía haber sido desechado por la corriente de la eutanasia muchos años antes de morir de manera natural; pero, sobre todo, es un comunicador, un periodista de la esperanza, alguien que defendió la vida con el gran testimonio de su dolor, de sus ganas de vivir». «Este es el camino que deben seguir los periodistas católicos —agrega el padre Higueras Álamo—recordando siempre lo que ‘Lolo’ decía: si tu mano va a escribir lo que no es verdad, será mejor que te cortes tu mano». Orar por la prensa católica: la obra pía «Sinaí» Con una intuición maravillosa, «Lolo» fundó la obra pía «Sinaí», mediante la cual conventos de religiosas de clausura, junto con una comunidad de enfermos, ofrecen sus oraciones y sus dolores a favor de la prensa católica, para que ésta persevere en su cometido y no desvíe su camino hacia otros lugares que no sean los del Evangelio de Jesús. Como parte de la expansión de este grupo, El Observador ha sido asignado por los herederos intelectuales y seguidores de «Lolo» en el Grupo Sinaí número 18, directamente al Monasterio de la Inmaculada y San Pascual, en el corazón de Madrid, la capital de España. Sin embargo, por aprobación de «Sinaí» y de sus dirigentes, El Observador hará cabeza en México para la propagación de esta obra. Por lo pronto, iniciará su andadura este 2008 en la diócesis de Querétaro, con la anuencia del obispo don Mario De Gasperín Gasperín. El objetivo es uno solo: «redoblar la eficacia de la prensa y de los periodistas católicos con la oración y el sacrificio». |