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Escrito por María Mayela Fernández Martínez
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Domingo 06 de Enero 2008 |
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CRITERIOS 
En hojarasca seca mi verdor se esconde tras el negro de la noche tu luz espera...
En hojarasca seca mi verdor se esconde tras el negro de la noche tu luz espera. Con velo de mañana alcanza el refulgente anhelo de vislumbrar tu paso como invisible brisa. Es que no tengo ojos ya para mirar tu sombra, me han quedado obscuras las sendas del camino. No sé por dónde vago en el quehacer de tu bóveda, ni dónde buscan mis pies descalzos pisar tu alfombra. Es perderse de ti el juego infame de mi alma, y en perderse y encontrarte halla tu perfil amoroso cual cirio encendido tu rostro brillante, como incienso tu olor santificante, se ciñen las campanas al cielo de noche cuando callan el cantar de la alegría por tenerte dentro del templo en Eucaristía. Retenido un grito callado en contenido silencio, mas cantan e invitan a tu presencia cuando el alba suelta su tañido. Y entonces las palomas en vuelo proclaman que Jesús la muerte ha vencido, que no hay nada ni vida ni muerte, si no es por ti Jesús que has nacido, Tú que vives con amor florido en mi pequeño corazón escondido. María Mayela Fernández Martínez |