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MANIFESTACIONES DIVINAS 
La Comunidad quedó agradecida al Señor Jesús por ese médico (ángel), por su ayuda incondicional y providencial, por lo que todos los días ora por él y su familia.
Por la hermana Rebeca Pruneda Pardo Sucedió en la comunidad de religiosas mayores del Verbo Encarnado en Cuernavaca, Mor. Tuvieron las hermanas una bendición especial durante 12 años, con los servicios y atenciones cuidadosas de un médico llamado Rolando Reyes (no muy creyente), que supo poner toda su persona a cualquier hora de las 24 que se le llamara para atender a las hermanas enfermas, con muy baja remuneración por sus servicios eficaces y amables. El médico tuvo una esposa católica ejemplar con 3 hijos: 2 niñas y un niño. Una de ellas estudió medicina. El hijo estudió música, entró a la Sinfónica de la Marina; la menor estudió literatura. El doctor no manifestó su enfermedad de cáncer y cuando estuvo grave llamó a la Madre Superiora y, ¡oh milagro!: pidió al sacerdote para recibir los sacramentos de Reconciliación, Comunión, Matrimonio y Unción de Enfermos. Murió feliz. El Señor Jesús le concedió que todos sus hijos tuvieran muy buenos trabajos. Fue un hombre justo, amante de la música clásica, de su familia. La Comunidad quedó agradecida al Señor Jesús por ese médico (ángel), por su ayuda incondicional y providencial, por lo que todos los días ora por él y su familia. |