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PINCELADAS 
Ya decía santa Teresa que orar es un trato de amistad estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama.
Por el padre Justo López Melús Un anciano había caído gravemente enfermo. En seguida fue a verle el párroco, y advirtió que al lado de la cama había una silla vacía, como si estuviera ocupada por alguien invisible. El cura le preguntó para qué servía. Y le contestó: — Pienso que en ella está sentado Jesús. Ahora estaba hablando con Él. Antes no sabía rezar, hasta que me dijeron que orar era hablar con Jesús. Así que ahora imagino que Jesús está sentado en la silla. Le hablo y le escucho. Ahora se me hace muy fácil orar». Unos días después se presentó en el despacho parroquial la hija del anciano para comunicar que su padre había muerto. Y añadió: — Le dejé solo un par de horas. Al volver a su habitación lo encontré muerto, con la cabeza apoyada en la silla vacía que tenía siempre al lado de su cama. Ya decía santa Teresa que orar es un trato de amistad estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama. |