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Benedicto XVI aprobó el pasado 17 de diciembre el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Manuel Lozano Garrido, conocido como «Lolo», gran periodista a pesar de que pasó buena parte de su vida en una silla de ruedas y los últimos años quedó ciego y paralítico.
«Lolo», periodista en silla de ruedas, es declarado venerable Según un decreto aprobado por el Papa Benedicto XVI aprobó el pasado 17 de diciembre el decreto que reconoce las virtudes heroicas de Manuel Lozano Garrido, conocido como «Lolo», gran periodista a pesar de que pasó buena parte de su vida en una silla de ruedas y los últimos años quedó ciego y paralítico. Con la aprobación de este decreto, el Papa le otorga el título de «venerable». El proceso de canonización continúa ahora con el estudio de un milagro, que permitiría su proclamación como beato. Según manifestaron este lunes fuentes de la diócesis del siervo de Dios a la agencia Veritas, «es motivo de alegría para la diócesis de Jaén este nuevo paso en el proceso, y debe servir para alentar a todos en la vocación a la santidad de todos los bautizados y de modo concreto de los seglares». Vida fructífera Manuel Lozano Garrido «Lolo», nació en Linares (Jaén) el 9 de agosto de 1920 y murió en la misma ciudad el 3 de noviembre de 1971. Ingresó en el aspirantado de Acción Católica a los once años, adquiriendo en su seno una profunda formación espiritual que le hizo vivir con alegría su enfermedad. Durante los largos años de enfermedad, recibía a diario la Eucaristía, a la que tenía una gran devoción. Durante la Guerra Civil Española, siendo «Lolo» todavía adolescente, distribuía la Comunión a personas que sufrían encarcelamiento, que él también sufrió a causa de sus ideales cristianos. Fue acentuada su devoción a la Virgen, a la que rezaba diariamente el Rosario y a la que dedicó algunos de sus escritos. Su obra escrita Comenzó a desarrollar su trabajo profesional como periodista en medios de comunicación como el diario Ya, Telva, Vida Nueva, la agencia Prensa Asociada, Signo... Su enfermedad se inició en 1942 y sólo un año después tenía ya una invalidez absoluta. En el año de 1962 perdió la vista. A pesar de su enfermedad recibió importantes reconocimientos profesionales, como el «Premio Bravo». En 1956 fundó la revista Sinaí para enfermos. Algunas de sus obras, como El sillón de ruedas (primer libro escrito en 1961); Las estrellas se ven de noche (obra póstuma); o Cuentos en «la» sostenido, han sido publicados por Edibesa. La Asociación de Amigos de Lolo, actora del proceso de canonización, ofrece una página web, www.amigosdelolo.com, donde se puede obtener más información. Zenit-El Observador |