Año de la Fe
   Sábado 18 de Mayo 2013   Inicio arrow No. 891 (5 de agosto de 2012) arrow Comunidades EAS en El Salvador
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín gratuito
¡Escucha México!
Enlaces
¡Ayúdenos!
Franquicia
Noticias Aleteia

Feed de El Observador Sucripcion por mail de El Observador Facebook de El Observador Twitter de El Observador

PUBLICIDAD

Publicidad

Publicidad


Blog de un periodista católico: Jaime Septién

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

Buscando la verdad

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Divulgación de información científica relacionada con la sexualidad

Televisión católica / Iluminando al mundo

Comunidades EAS en El Salvador Imprimir
Escrito por El Observador   
Domingo 05 de Agosto 2012

GRAN REPORTAJE

Image Amistad para reconstruir la familia y la sociedad - La parroquia es nuestro primer contacto con la riqueza de la Iglesia universal, por ello es importante que esta comunidad de comunidades trasmita vivencialmente la experiencia del ser católico, la experiencia de Cristo Resucitado. De ahí la necesidad de que ésta sea un espacio vivo, alimentado por la participación de la mayor cantidad de fieles posible.

Caso exitoso

Un ejemplo de cómo se puede dinamizar la vida parroquial nos llega desde el país de El Salvador, en donde el padre Jesús Antonio Miranda, responsable de la parroquia de La Palma, ha recibido el apoyo de las comunidades EAS desde hace poco más de un año. Los resultados han sido sorprendentes pues la calidad de la vida pastoral ha mejorado en un corto periodo de tiempo.

La parroquia de La Palma está enclavada en una de las zonas de mayor presencia indígena. Hace algo más de un año el párroco entró en contacto con el matrimonio formado por Ricardo Paredes y Rosy Michaud, impulsores desde hace 11 años de las comunidades EAS en ese país: «El padre José Antonio recibía la parroquia y vimos la oportunidad de mostrarle al párroco lo que hacemos. Se inició con un taller de valores familiares; ya tenemos un año trabajando», señala el matrimonio.

Después de que se impartió el taller de valores familiares, se inició con el encuentro matrimonial EAS y éste fue el semillero para la construcción de las comunidades; cada comunidad está formada por 5 ó 6 matrimonios que prometen ser amigos de por vida teniendo a Cristo como centro.

Esta forma de evangelización ha empezado a rendir frutos. Anteriormente sólo había dos familias involucradas en la pastoral familiar; actualmente hay 5 comunidades (cada una con 5 ó 6 matrimonios) apoyando en esta área. En pequeños pueblos donde solo existía un matrimonio comprometido con la evangelización actualmente hay una comunidad que irradia una forma de vivir el catolicismo. El compromiso social no queda fuera de esta esfera y, como muestra, un par de ejemplos: en una localidad había una señora que tenía su casa en ruinas; por iniciativa de EAS los habitantes del poblado se unieron y en 3 días levantaron un nuevo hogar para la mujer. En otros pueblos se organizó la gente para pedir servicio de energía eléctrica y en otras más se han preocupado, mediante diversas estrategias, por combatir la pobreza alimentaria en sus localidades.

Uno de los resultados que más llama la atención es como aumentó el número de bodas por la Iglesia. El promedio eran unas 5 ó 10 por año; actualmente la proporción ha subido a 30. Para Reynaldo Peña, uno de los promotores internacionales de estas comunidades, estos resultados se explican, pues en un pequeño pueblo de 50 familias, donde 5 ó 6 de ellas forman una comunidad EAS, impactan al resto, se toma conciencia de la responsabilidad individual y colectiva en mejorar sus condiciones de vida materiales y espirituales. Se ayuda así a formar ciudadanos justos, cívicos y preocupados por su entorno. Surge una conciencia de promoción comunitaria y social.

Los pilares

Quien llevó este medio de evangelización a La Palma fue el matrimonio formado por Ricardo Paredes y Rosy Michaud, quienes desde hace 11 años experimentan la espiritualidad de las comunidades EAS. Rosy ve esto como un cambio en su vida pues «desde que nos unimos a EAS, mi esposo se incorporó al caminar religioso; ya los dos hablábamos un mismo idioma, después nuestros hijos entraron a la misma dinámica». Tantos beneficios percibieron en su matrimonio que decidieron compartir esto con más gente. «Creemos que las comunidades son mecanismos para desarrollar a la familia, transformar la vivencia espiritual y hacer de este mundo un lugar más justo», afirma el matrimonio. Reconocen que dentro de este estilo de vida hay también dificultades: «Se viven experiencias de solidaridad y cariño, porque es una amistad para toda la vida, pero no todo es lindo, a veces hay disgustos, pero sabiendo que Cristo está en el centro uno hace esfuerzos para conciliar. Son factores que deben trabajarse».

Los retos


Cuando el párroco del lugar entiende esta forma de evangelización los resultados sorprenden. En el camino hay gente que rechaza las dinámicas EAS, porque las desconocen, pero una vez que las entienden las aceptan. En un país como El Salvador, donde la guerra civil generó gran desconfianza entre las personas, ésta es una propuesta para la reconstrucción del dañado tejido social. Unidos por la amistad y teniendo como centro a Cristo, encarna la vivencia de los apóstoles, actitud que humaniza y camino que bien vale la pena recorrer.

<Anterior   Siguiente>

Pancarta
Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2013