|
CONTEXTO ECLESIAL
Ahora del Tepeyac a la montaña de Cristo Rey y al santuario
de los Mártires - Viajó a caballo desde América hacia el Vaticano, y
ahora agradece a Dios y a la Virgen por sus cuidados
Por Diana R. García B. Samuel Candia, mejor conocido como el Jinete Peregrino, es un católico que radica en Los Ángeles, EU, y que en 1997 tuvo esta idea: recorrer unos 18 mil kilómetros a caballo, partiendo de su natal Chile, a través de los diez países de América del Sur, solicitando oficialmente en todos ellos sus banderas a fin de llevarlas, antes de concluir el mileno, a Juan Pablo II como un homenaje americano de agradecimiento por las contribuciones del pontífice a la paz, especialmente por evitar un conflicto armado entre Chile y Argentina a finales de los años 70. Con el apoyo de una asociación de criadores de caballos, y con la bendición del obispo Miguel Caviedes Medina, partió a la aventura el 18 de diciembre de 1997. Y, tras visitar los países convenidos, se detuvo en Venezuela con la intensión de embarcarse rumbo a Europa, pero no lo consiguió debido a problemas administrativos, y se vio obligado a volver a Uruguay. Muy agotado, pero no vencido, tuvo que hacer una pausa de varios años en su viaje a fin de reponerse para luego poder cruzar el Atlántico desde aquel país. . Finalmente pudo arribar con su corcel a un puerto del norte de Italia y continuar su travesía cruzando los Apeninos en dirección al sur. Llegó al Vaticano el 8 de septiembre de 2010, es decir, después de casi 13 años de inicar su travesía y habiendo recorrido unos 25 mil kilómetros en América y Europa, cruzando valles y montañas. Si bien no pudo cumplir su sueño de encontrarse en vida con el beato Juan Pablo II, entró cabalgando en la plaza de San Pedro, y el Papa Benedicto XVI lo recibió cordialmente con todo y caballo. Ahora el Jinete Peregrino acaba de iniciar una nueva aventura: se encuentra en México para cumplir una promesa que hizo a la Madre de Dios en su advocación de la Virgen de Guadalupe. Se trata de una cabalgata de doce mil kilómetros por tierras mexicanas. El pasado 25 de julio fue recibido por monseñor Pedro Agustín Rivera, rector de la Antigua Basílica de Guadalupe, con quien platicó de su intención de cabalgar desde este santuario mariano, el más importante de América, hasta el santuario de Cristo Rey, en Silao, Guanajuato, para terminar en el santuario de los Mártires, en Guadalajara, Jalisco, y volver a los pies de la Morenita del Tepeyac. Reveló: «Salí con destino a la ciudad de México para cumplir con la promesa realizada a la Virgen de Guadalupe cuando emprendí mi viaje al Vaticano. Si lograba llegar a Roma, prometí que peregrinaría a México». Para lograr su nuevo objetivo, ha pedido apoyo a las asociaciones de charros. Explica: «Viajo sin dinero, sin armas de fuego, sólo con el desafío de cumplir con la promesa realizada a la Virgen de Guadalupe». Y agrega: «Lo que voy hacer en México es muy importante: tiene que ver con nuestra fe, con nuestra religión católica. Siento que voy a tener mucho apoyo, quiero hacerlo acompañado por jinetes que vayan portando las banderas de los países que yo recorrí y, de esa manera, llegar hasta la Virgen de Guadalupe. El Jinete Peregrino, con la ayuda de Dios, va a volver a cabalgar y no sólo para agradecer sino también para festejar». |