JHS
   Miércoles 19 de Noviembre 2008   Inicio arrow No. 649 (16 de diciembre de 2007) arrow Carta a un amigo para Navidad
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

El mundo visto desde Roma

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Iluminando al mundo

El lugar de encuentro de los católicos en la red

Fuentes RSS
Carta a un amigo para Navidad PDF Imprimir Correo
Escrito por Claudio de Castro   
Domingo 16 de Diciembre 2007

DESDE EL CENTRO DE AMÉRICA

Image

En Adviento suele entrarme al alma como una brisa fresca y alegre. Sonidos de Navidad, del Niño que va a nacer. Me recuerda la infancia, cuando todo era puro y bueno. Y hablaba con Jesús, con la confianza que te hablo a ti.

Por Claudio de Castro

Querido amigo:

En Adviento suele entrarme al alma como una brisa fresca y alegre. Sonidos de Navidad, del Niño que va a nacer. Me recuerda la infancia, cuando todo era puro y bueno. Y hablaba con Jesús, con la confianza que te hablo a ti.

Jesús siempre fue mi mejor amigo. Ahora, de grande, nos hemos reencontrado y solemos tener largas pláticas. Por lo general, Él me escucha atento. ¿Qué me dice? Casi siempre lo mismo: «No temas. Yo estoy contigo».

Quería compartir contigo lo que vivo y que tanto me hace pensar en lo que he de hacer para Navidad: vida interior, amar al desamparado, volver la mirada agradecido a Dios.

Deseo vivir la Navidad como aquellos pastores, hombres recios, acostumbrados al trabajo, que de pronto se admiran al ver al recién nacido y le adoran y corren a contar la Buena Nueva.

Siendo padre de cuatro hijos, expuesto a los problemas cotidianos, puedo decirte que vale la pena vivir sumergido en el mar de Dios. Es maravilloso experimentar su gracia y protección. No lo he leído en ningún libro. Lo vivo y experimento cada día. No es lo mismo escuchar de Dios que vivir en Dios.

Sin trabajo, con grandes necesidades, compruebo que las Palabras del Evangelio se cumplen: «Si ustedes permanecen en Mí y mis palabras permanecen en ustedes, pidan lo que quieran y lo obtendrán» (Jn 15, 7). Debo confesarte que soy de los que mucho le piden y también de los que mucho le agradecen. Estoy agradecido porque Dios me ha permitido pasar por esta primavera espiritual. Enseñándome lo que es el abandono, la confianza y su Amor. Tengo una vida de necesidades, y un Padre que provee en abundancia. ¿Qué más puedo pedir?

Ya sé, dirás: ¿qué le pasó a Claudio? Pues que me siento feliz de saberme amado, de saber que Dios existe. Y que es mi Padre. Nuestro Padre. Y por ello, tú eres mi hermano.


Pancarta
De acuerdo con las normas internacionales de Propiedad Intelectual y Derechos de Autor, podrá reproducir parcial o totalmente la información, pero siempre citando nuestra fuente. La reproducción de los artículos y/o noticias firmados con Zenit-El Observador requieren permiso expreso de zenit.org. La publicación de algún artículo no implica compromiso. Los artículos firmados son responsabilidad del autor. D.R. Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2008