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CULTURA 
La Iglesia da respuestas maravillosas a los retos del amor, la sexualidad y la bioética
Por María Velázquez Dorantes Con la permanencia en Europa, específicamente en Madrid y Roma, el padre Umberto, misionero xaveriano, confiesa que sacó las antenas y se puso a escuchar a las personas; algunas voces eran aberrantes pero otras eran maravillosas. Entonces tomó pluma y papel, y comenzó a tomar nota de todo aquello que escuchaba. Al final se puso a construir y a reconstruir. Instrumento útil Sabía que el libro va a ser un instrumento muy útil en las manos de todos aquellos que lo lean. El día 11 de marzo ya tenía dos meses encerrado, escribiendo. Sin embargo, la obra empezó hace 22 años, cuando llegando a San Juan del Río fue invitado a dar clases de teología moral. Y allí nació la inspiración, dando los apuntes sobre teología moral, cuando veía que sus alumnos necesitaban algo más concreto, práctico, pastoral, doctrinalmente correcto; y allí nació la primera versión. No obstante, con el paso de los años, descubre que el libro tenía que volver a nacer; se necesitaba un libro con valores, principios, pero en el mundo de hoy era necesario hablar de un pluralismo cultural. El mundo ahora es diferente; sin embargo, hay problemas donde es necesario dialogar, sin imponer a todo mundo una sola moralidad. Se logra mucho más con el diálogo y tuvo el tiempo en ese año en Europa para realizar una versión más actualizada, meditada. El por qué del título Sexualidad, amor y bioética, porque se trata de los tres ejes fundamentales de la existencia humana, y son tres ejes interrelacionados entre ellos; el Creador ha dotado al hombre de sexualidad, pero esta sexualidad esta orientada hacia el amor, y el amor esta encaminado hacia la transmisión de la vida. Por otro lado, surge la bioética como una ciencia, como un abanico de problemas. Problemas a los cuales hay que darles respuestas que sean humanamente dignas y cristianamente precisas. Finalidades personales del libro Se trata de un libro que ojalá pueda orientar, sobre todo a los padres de familia, a los educadores. El autor desea que el libro se convierta en un instrumento de crecimiento personal para todos y en específico para la pastoral educativa, para la pastoral profética; que puede ser verdaderamente útil para aquellos que padecen problemas morales y que desean respuestas humanas y cristianas. La Iglesia da respuestas maravillosas, sabias. |