|
TEMA DE LA SEMANA
Ser siete mil millones no es una catástrofe - Yo no estorbo, tú sí estorbas - Diez estrategias controlistas - Eugenesia de estado igual que en la Alemania nazi - «Que nuestra fuerza sea la única ley; oprimamos al pobre» - Un informe de la ONU desmiente la supuesta sobrepoblación - Cómo controlar a la gente con la comida
Ser siete mil millones no es una catástrofe Pero sí lo es que la riqueza, suficiente para que todo ser humano viva con dignidad, se encuentre en manos de unos pocos
Existe en Georgia (EU) un extraño monumento que recuerda un poco a Stonehenge —la famosa edificación megalítica construida hacia el 2500 a.C. en territorio inglés y usada para algún tipo de culto pagano—, lo que le ha merecido el mote del «Stonehenge estadounidense», pero que en realidad se llama «Georgia Guidestone», es decir, la «Piedra Guía de Georgia». Está formado por enormes placas de granito de 19 toneladas cada una, en cuya superficie están escritos los «diez mandamientos alternativos» para reconstruir la civilización mundial. Éstos se hallan grabados en inglés, español, hindi, chino, árabe, ruso, hebreo y swahili, y además hay inscripciones en escritura cuneiforme babilónica, en griego clásico, sánscrito y en jeroglíficos egipcios.
El primer «mandamiento» o instrucción para cambiar al mundo está muy lejos del Primer Mandamiento de la Ley de Dios, centrado en el amor, pues el de Georgia Guidestone reza así: «Mantener la humanidad en un equilibrio de 500,000,000 de habitantes, en equilibrio perpetuo con la naturaleza».
A pocos metros del moderno monumento hay en el suelo otra placa conmemorativa donde dice que el Georgia Guidestone fue «erigido el 22 de marzo de 1980», es decir, en un momento en el que la humanidad ya rondaba los cuatro mil quinientos millones; de lo que se desprende que el individuo o la organización que haya mandado levantar las emblemáticas placas no estaba anhelando un simple antinatalismo, sino que contaba con que, en algún momento del futuro cercano, se diera algún acontecimiento que permitiera eliminar a los cuatro mil millones de personas que, según su punto de vista, ya estaban «de sobra».
Las cosas, sin embargo, no salieron como el constructor del Guidestone anhelaba: el 30 de octubre de 2011 se anunció el nacimiento del habitante número siete mil millones. Tragedia para muchos, pero no para Dios.
Lo dicen san Cipriano, san Agustín, la beata Ana Catalina Emmerick y otros amigos de Dios: los seres humanos fueron creados por el Señor para llenar los sitios vacíos dejados en el Cielo por los ángeles caídos (demonios). Así, cada nacimiento humano está pensado amorosamente por el Señor para otorgarle a esa nueva creatura la vida de la Gracia y la felicidad eterna. Y sólo cuando se llenen todos esos sitios vacíos en el Cielo —con aquéllos que le digan «sí» a Dios— será el fin del mundo, no antes.
Por tanto, como aún no ha tenido lugar el Juicio Final, luego entonces en los planes del Creador aún falta gente por nacer, así que nadie está «de sobra».
El año pasado decía Steve Mo-sher, presidente del Population Research Institute, que el nacimiento del habitante siete mil millones debía ser un motivo de celebración mundial en lugar de ser visto como signo de una catástrofe.
Pero los «profetas» de la «explosión demográfica» no desisten en su intento por frenar los nacimientos. Cierto que tienen razón cuando se lamentan de las terribles desventajas en las que nacen millones de niños en los países pobres; pero el verdadero problema no es la falta de riqueza, sino que ésta se halla mal repartida: en 2006 el 1% de las personas (los más ricos del planeta Tierra) poseían el control de 40% de todas las riquezas del mundo; y en 2010 las cosas ya estaban peor: el 35% de la riqueza ya era controlada por apenas el 0.5% de los habitantes. En cuanto a países, el 25% de la riqueza la controla EU, y toda África apenas el 1%.
A pesar de la desgracia actual, como sostiene Steve Mosher, hoy el mundo es «más próspero que el que nuestros antepasados podrían haber imaginado». En el siglo XIX el 40% de los niños morían antes de cumplir cinco años. Hoy la mortalidad infantil es menor al 7%. Y si bien «la población se ha duplicado desde 1960, la comida y la producción mundiales de recursos nunca ha sido mayor». Por eso para Mosher es «la despoblación, no la sobrepoblación, la mayor amenaza que enfrenta hoy el mundo».
Diana R. García B.
Yo no estorbo, tú sí estorbas
ALGUNAS OPINIONES DE LA ÉLITE MUNDIAL
En 1970 la presidencia estadounidense creó la Comisión sobre el Crecimiento Demográfico y el Futuro de Estados Unidos, poniendo a John D. Rockefeller III como su presidente. En1974, a través de Henry Kissinger, en su carácter de secretario de Estado, la Comisión entregó a la Casa Blanca su análisis titulado National Security Study Memo 200, pero mejor conocido como el «Informe Kissinger». En él se lee que el crecimiento de la población en los países del Tercer Mundo constituye una amenaza para el poderío de Estados Unidos porque pone en peligro el acceso a minerales y a otras materias primas que aquel país necesita. Propone como política de «máxima prioridad» un «extenso control de la población», especialmente en 13 países en vías de desarrollo, entre ellos México. Y se recomienda que no se les hable de «control de la natalidad» sino que se empleen eufemismos como «planificación familiar» o «paternidad responsable». El plan, con la colaboración absoluta de la ONU, continúa vigente.
En 1991 el famoso oceanógrafo Jacques Cousteau declaraba en el Correo de la UNESCO que «para estabilizar la población mundial tenemos que eliminar a 350 mil personas cada día».
El príncipe Felipe, duque de Edimburgo y esposo de la reina Isabel II, masón miembro de la Gran Logia Unida de Inglaterra, declaró en 1991 a la agencia Deutsche Presse: «En el caso de que me reencarnara, quisiera regresar al mundo en forma de un virus mortal, para contribuir en algo a resolver el problema del exceso de población».
Según Al Gore, ex vicepresidente de EU, «nuestro número amenaza el sistema ecológico que sostiene la vida»; por eso, «para luchar contra el cambio climático, es imprescindible estabilizar el crecimiento de la población».
Paul Watson, presidente de la Sociedad Protectora Pastores del Mar, señalaba en 2007 que «es necesario que reduzcamos la población humana a menos de mil millones».
En febrero de 2010 dijo Bill Gates en una conferencia sobre el cambio climático: «El mundo de hoy tiene seis mil 800 millones de personas y tiende a nueve mil millones. Ahora, si hacemos realmente un grandioso trabajo en nuevas vacunas, en atención médica y los servicios de salud reproductiva, entonces nosotros podríamos reducir este número».
Dice Dave Foreman, cofundador de Earth First!: «Mis tres metas fundamentales serían reducir la población mundial a unos cien millones de habitantes, destruir el tejido industrial y procurar que la vida salvaje, con todas sus especies, se recobre».
Y para Ted Turner, fundador de la cadena CNN, «una población total de 250 a 300 millones de personas, una disminución del 95% de los niveles actuales, sería ideal».
Pero cuando tales personas expresan estas cosas nunca se piensan a sí mismas como «estorbo» para el planeta; hablan de disminuir la población mundial, pero ellos no hacen nada por no tener hijos propios; por ejemplo, Bill Gates tiene tres. El «estorbo», según ellos, siempre son los otros. Sin embargo, como reconoce Gates, mientras que en los países muy pobres cada habitante emite anualmente a la atmósfera aproximadamente una tonelada de bióxido de carbono, el estadounidense promedio emite 20. Y son muchas más las que los poderosos generan al viajar en sus aviones privados. ¿Quién «estorba» entonces?
D. R. G. B.
Diez estrategias controlistas
TODO PARTE DE CONVENCER A LA VÍCTIMA DE QUE ELLA TIENE LA CULPA
El control natal es presentado al mundo como una alternativa necesaria a los supuestos problemas de superpoblación.
La tesis oficial parte de «acusar a la víctima»; se le dice que la razón principal de las crisis en la salud, malnutrición, subdesarrollo y medio ambiente es que hay demasiada gente en el planeta.
Sin embargo, no es cierto que falten alimentos. Incluso los antinatalistas de la World Wildlife Fundation reconocen que se podría alimentar a diez mil millones de personas. Como reconoce Edouad Saouma, exdirector de la FAO, la producción mundial de alimentos ha crecido más de prisa que la población desde 1975.
El problema real es la diferencia en la distribución de los ingresos y el reparto desigual de la riqueza. El orden mundial no pretende en modo alguno eliminar la pobreza, que él mismo genera, sino eliminar a los pobres, que le incomodan. Y éstas son sus estrategias de control demográfico:
1) Marketing social en los medios de comunicación del mundo desarrollado.- A través de los medios de comunicación se martillea que la población del Tercer Mundo es un peligro para occidente; se presenta a los países pobres como responsables de la destrucción de los recursos naturales; se le oculta al público que los principales responsables de la destrucción de los recursos naturales renovables y de los problemas de contaminación son las minorías de los Estados ricos.
2) Chantajes sobre los gobiernos. Los sistemas de coacción son sencillos: el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y otras organizaciones mundialistas privadas dan ayuda económica a los Estados del Tercer Mundo sólo si éstos son capaces de llevar a cabo las políticas demográficas dictadas por tales organismos. Por ejemplo, si un Estado no lleva a cabo el número de esterilizaciones que le son anualmente designadas, se le retira la ayuda. Esto justifica y explica las esterilizaciones sin el consentimiento de miles, e incluso millones de mujeres anualmente en el Tercer Mundo.
3) Coacciones directas a la población.- Se presiona por diversos modos a las mujeres del Tercer Mundo para que se dejen esterilizar o utilicen anticonceptivos: se les prometen miserables compensaciones en dinero y créditos; también ropa, comida, asistencia médica, materiales de construcción, descuentos en medicinas, o la posibilidad de conseguir un trabajo si presentan un certificado de esterilización. Inversamente, si no aceptan esterilizarse, se las amenaza con negarles la construcción de una carretera, la entrega de alimentos en una catástrofe, o se les ponen limitaciones en la escolarización de sus hijos y en la asistencia médica.
4) Coacciones indirectas.- Como los sobornos que se dan a los trabajadores sanitarios para engañar a las mujeres e inducirlas a que acepten la esterilización o la anticoncepción dura (Depoprovera, Norplant).Una gran cantidad de ginecólogos se decidió a aplicar el método del postparto, que consistía en que, inmediatamente después del parto (es decir, en un momento de gran agotamiento físico), se convence a las mujeres para que se dejen esterilizar.
5) Hacer creer que la anticoncepción es inofensiva.- A las mujeres no se les informa sobre los graves riesgos a la salud por anticonceptivos hormonales (cáncer, trombosis, etc.). El dispositivo intrauterino (DIU), ya eliminado de Estados Unidos desde los años 80 por los gastos legales que generaba a los fabricantes tras los daños producidos a las mujeres, se sigue empleando en México y otros países del Tercer Mundo, y se oculta a las usuarias que es un abortivo.
6) Disfrazar el aborto de «derecho humano».- Para fomentar la legalización del aborto se esgrime que miles de mujeres mueren al año por practicárselos clandestinamente, en condiciones insalubres, y que para protegerlas hay que reconocer el aborto como un «derecho humano fundamental», y ayudarlas a matar a sus hijos en hospitales públicos. Se oculta que en los países donde el aborto es «legal» y se practica «con higiene», el número de muertas por el aborto es también muy alto.
7) Esterilización barata o gratuita.- ¿Para qué arriesgarse a que la anticoncepción falle si se puede esterilizar a la gente? En Colombia la esterilización es prácticamente gratuita y más fácil de obtener que los métodos anticonceptivos. La asociación Pro-Familia en Bogotá esteriliza diariamente hasta 80 mujeres.
8) Eliminación étnica.- El gobierno Fujimori, en Perú, esterilizó a la fuerza a miles de campesinas indígenas. En Guatemala, a finales de los años setenta, decenas de miles de indígenas varones fueron asesinados por organizaciones paramilitares de los terratenientes, y decenas de miles de indígenas mujeres fueron esterilizadas a la fuerza. En 1975, la agencia católica Noticias aliadas denunció la esterilización masiva e involuntaria de mujeres indígenas guatemaltecas, sin conocimiento de ellas, que habían ido a hospitales estatales a consulta médica. En la década de los 70, un millón y medio de mujeres mexicanas, 60% de ellas indígenas, fueron esterilizadas en sólo seis años (entre 1978 y 1984); las operaciones fueron ejecutadas por organismos nacionales del Sector Salud y por instituciones internacionales como la Fundación Ford.
9) Esterilizaciones ocultas en los alimentos.- En 1984, el obispo guatemalteco Gerardo Flores denunció la contaminación de alimentos con sustancias anticonceptivas y esterilizantes; había sido un regalo de los Estados Unidos para repartir entre la población más pobre.
10) Esterilizaciones ocultas en las vacunaciones.- Se desarrollan vacunas anticonceptivas bajo los auspicios de la Organización Mundial de la Salud. Hay dos métodos: uno tiene por objetivo dejar estéril a la mujer durante un tiempo determinado mediante la inyección intramuscular de espermia; el otro persigue causar una reacción inmunológica contra la hormona que permite la implantación del embrión. Estas vacunas antiembarazo pueden ser combinadas, sin dificultades y de manera disimulada, con otras vacunas como, por ejemplo, la del tétanos. David Griffin, colaborador de la OMS, manifestó en 1987: «La vacuna anticonceptiva se presenta como un arma muy atractiva que tiene que ser integrada en el arsenal actual de armas». En Filipinas, México, Nicaragua e India se realizaron en tiempos más o menos recientes campañas de vacunación «contra el tétanos» dirigidas exclusivamente a niñas y mujeres en edad reproductiva, a pesar de que es mucho mayor el número de varones que enferman de tétanos que ellas. En Filipinas, un grupo de religiosas mandó analizar las vacunas, con lo cual se demostró que contenían BetaHCG, que funciona como anticonceptivo, y provoca el aborto en las embarazadas; los resultados fueron confirmados por otros análisis realizados en distintos laboratorios.
Con información de http://free-news.org
Eugenesia de estado igual que en la Alemania nazi
La eugenesia como ciencia es la rama que estudia el mejoramiento de la especie humana. La eugenesia positiva busca identificar los mejores genes a fin de que las generaciones futuras los hereden. La eugenesia negativa pretende mejorar la raza esterilizando y/o asesinando a las personas «defectuosas».
En la primera mitad del siglo XX el gobierno de Estados Unidos puso en marcha leyes y programas para esterilizar a miles de estadounidenses considerados locos o débiles mentales. La primera ley eugenésica surgió en el estado de Indiana en 1907, y ya para 1944 en 30 estados de aquella nación se había esterilizado a más de 40 mil personas.
Un estudio de la Universidad de Yale concluye que estas acciones no fueron en nada diferentes a las muy famosas practicadas por la Alemania nazi. Durante los años 30, los seguidores de Hitler esterilizaron a unas 370 mil personas consideradas «inferiores».
Aunque la eugenesia nazi quitó simpatías a la eugenesia estadounidense, este país de América continuó su programa, de manera que desde mediados de los años 40 hasta 1963 se llevaron a cabo 22 mil esterilizaciones más.
Ahora los programas eugenésicos se ayudan de la eutanasia y del aborto. Pero las esterilizaciones continúan, imponiéndose por todo el mundo a poblaciones aborígenes y grupos minoritarios.
Obviamente, la Iglesia de Jesucristo condena todas estas perversas prácticas.
«Que nuestra fuerza sea la única ley; oprimamos al pobre»
¿Por qué Dios permite el exterminio de tantos inocentes? Una reflexión bíblica sobre la situación de los justos frente a los poderosos impíos
«Amen la justicia, ustedes, los que gobiernan la Tierra, piensen rectamente acerca del Señor y búsquenlo con sencillez de corazón. Porque... el poder puesto a prueba confunde a los insensatos... No se atraigan la ruina con las obras de sus manos. .. Pero los impíos llaman a la muerte con gestos y palabras: teniéndola por amiga, se desviven por ella y han hecho con ella un pacto, porque son dignos de pertenecerle» (Sab 1, 1-16)
«Ellos se dicen entre sí, razonando equivocadamente: ‘Hemos nacido por obra del azar, y después será como si no hubiéramos existido... Vengan, entonces, y disfrutemos de los bienes presentes... Oprimamos al pobre..., no tengamos compasión de la viuda ni respetemos al anciano... Que nuestra fuerza sea la única ley, porque el que no tiene fuerza demuestra que no sirve para nada. Tendamos trampas al justo, porque nos molesta y se opone a nuestra manera de obrar...; es un vivo reproche contra nuestra manera de pensar y su sola presencia nos resulta insoportable’» (Sab 2, 1-14).
«El justo, aunque tenga un fin prematuro, gozará del reposo. La vejez honorable no consiste en vivir mucho tiempo ni se mide por el número de años; los verdaderos cabellos blancos son la prudencia, y la edad madura, una vida intachable. Porque se hizo agradable a Dios, el justo fue amado por Él, y como vivía entre los pecadores, fue trasladado de este mundo... Su alma era agradable al Señor; por eso, Él se apresuró a sacarlo de en medio de la maldad. La gente ve esto y no lo comprende; ni siquiera se les pasa por la mente que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y que Él interviene en favor de sus santos. El justo que muere condena a los impíos que viven...» (Sab 4, 7-16).
«Entonces el justo se mantendrá de pie, completamente seguro frente a aquellos que lo oprimieron y despreciaron sus padecimientos. Ellos, al verlo, serán presa de un terrible temor y quedarán desconcertados por lo imprevisto de su salvación. Llenos de remordimiento y lanzando gemidos se dirán unos a otros, con el espíritu angustiado: ‘Éste es aquel de quien nos burlábamos, a quien ultrajábamos con nuestros sarcasmos. ¡Insensatos de nosotros! Su vida nos parecía una locura y su fin una ignominia. ¿Cómo ha sido incluido entre los hijos de Dios y participa de la herencia de los santos? ¡Qué lejos nos apartamos del camino de la verdad!.. ¿De qué nos sirvió nuestra arrogancia? ¿De qué nos valió jactarnos de la riqueza’» (Sab 5, 1-8).
Un informe de la ONU desmiente la supuesta sobrepoblación
Algunos hechos para hacer temblar y abrir los ojos
Un informe de la Organización de Naciones Unidas (ONU) realizado hace una década para estudiar los efectos del crecimiento de la población sobre el medio ambiente ya probaba la falsedad de los dogmas fundamentales del control demográfico. Se titula World Population Monitoring 2001 («Revisión de la Población Mundial 2001»), y ahí se enfatiza que las predicciones más negativas acerca de las consecuencias del crecimiento demográfico han demostrado ser infundadas, y las posibilidades de que éstas se produzcan en el futuro siguen siendo improbables, aun en el caso de que la población mundial aumentara a nueve mil millones de personas para el año del 2050.
El argumento más común en contra del crecimiento demográfico es que la Tierra tiene un límite en cuanto al número de personas más allá del cual la civilización sufrirá hambruna, enfermedad, pobreza y conflictos sociales a niveles crónicos. Sin embargo, según este informe, la cantidad de alimentos per capita a nivel mundial aumentó en lugar de disminuir.
También suele decirse que el crecimiento demográfico le arrebatará al mundo sus recursos no renovables, como el petróleo y los minerales, y de esa forma descarrilará la economía mundial. Pero el informe reconoce que se han descubierto nuevas reservas, suficientes para cubrir las necesidades de un mundo más poblado.
El último de los principales argumentos hace referencia a los efectos ambientales, incluyendo la contaminación, la extinción de las especies y de sus hábitats. El informe, sin embargo, dice que aunque el crecimiento demográfico puede que contribuya a algunos de estos problemas, incluso el calentamiento de la Tierra será el resultado «principalmente de los modos de producción, no del tamaño, crecimiento y distribución de la población».
A pesar de todo, las políticas controlistas de la ONU y sus aliados siguen siendo su prioridad:
- La ONU no condena la política del hijo único en China, violatoria de los derechos humanos, y de hecho le da a este país ayuda financiera para sus acciones de control poblacional. Estados Unidos también apoya esta medida. En 30 años el gobierno chino ha obligado a abortar a entre 300 y 450 millones de bebés.
- En Kerala,el estado más cristiano de la India, el gobierno ha decidido multar a las familias numerosas.
- La administración de Obama ha retirado la ayuda financiera que el gobierno daba a la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos y que ésta empleaba para la atención de migrantes. La causa es la oposición de la Iglesia al aborto y a la anticoncepción.
- El biólogo estadounidense Eric Pianka ha propuesto en una conferencia dada en la Academia de las Ciencias de Texas , en marzo de 2006, que, como hay que eliminar al 90% de la población mundial y, «teniendo en cuenta lo mucho que se demora el SIDA, el mejor método para llevar a cabo esta despoblación sería el virus del Ébola, pero no el que existe ahora mismo, sino uno que se transmita por el aire». Cuando concluyó, fue ovacionado de pie por los científicos y políticos presentes.
- El 30 de octubre de 2009 los medios de comunicación de Ucrania recibieron numerosas llamadas telefónicas de ciudadanos informando que aviones volando a baja altura habían rociado un aerosol sobre varias ciudades. Aproximadamente dos semanas después el gobierno del país reportaba a un millón y medio de afectados por enfermedades respiratorias, entre ellos 40 mil hospitalizados y 300 muertos. Se hablaba de neumonía tras contagio con el virus AH1N1; pero las investigaciones de Victor Bachinsky, catedrático y director de Medicina Forense de Chernivtsi, probaron que los fallecidos no murieron de eso: «Todas la víctimas del virus no murieron de neumonía bilateral, como habíamos pensado, sino como resultado de un síndrome de insuficiencia viral; esto quiere decir la total destrucción de los pulmones». La causa fue una mezcla de virus de parainfluenza con el AH1N1, lo cual apuntaría a que se realizó intencionalmente dentro de un laboratorio.
- El aborto es la causa de disminución del porcentaje de la población negra de Estados Unidos. El 80% de las clínicas abortistas de Planned Parenthood se sitúa en los barrios de las minorías raciales. En 2010 unas 360 mil personas negras fueron eliminadas mediante abortos, mientras que el resto de los negros de cualquier edad que fallecieron por otra causa fueron 289 mil.
-En Akron, Ohio, la hamburguesería McDonald’s estuvo regalando cupones exclusivamente a la población negra pobre, canjeables en las oficinas de la empresa abortista Planned Parenthood, la cual daba al portador 12 preservativos y otro cupón con valor de cinco dólares canjeable a su vez en McDonald’s.
Cómo controlar a la gente con la comida
En 1974 Henry Kissinger sugirió el uso de alimentos como un arma para inducir la reducción selectiva de la población. La táctica principal sería retener la ayuda alimentaria a los países pobres hasta que aceptaran las políticas de control de la natalidad. Por lo tanto, la comida sería utilizada como cualquier otro método de colonización.
Aquí hay seis maneras en que los alimentos se están utilizando para hacer una guerra contra la población:
1. Inflación de los alimentos- Se manipula el precio de los alimentos básicos con independencia de la oferta y la demanda. Así, el aumento de precios causa hambrunas y disturbios.
2. Escasez en ciertos lugares.- Aunque hay alimentos suficientes para todos, se controla el acceso a ellos para causar conflictos regionales.
3. Aditivos químicos.- Los aditivos químicos, desde los pesticidas a los conservantes, creados en laboratorios, no son aptos para el consumo humano. Su uso envenena deliberada y lentamente a la población. Flúor, aspartamo y glutamato monosódico, por mencionar sólo algunos, son bien conocidos por sus efectos negativos sobre la salud.
4. Reglamentos.- Los organismos internacionales reguladores de los alimentos obligan a todos a depender de los grandes monopolios que controlan el maíz, el trigo, la soya, base de la alimentación humana y sus ganados.
5. Modificación genética.- Los transgénicos, además de que dañan la salud, permiten patentar la vida terrestre y van destruyendo las especies naturales.
6. El clima.- Los fenómenos naturales son explotados tanto por los especuladores como por los gobiernos. Existen proyectos «de modificación del clima», según dice el documento Poseer el Clima 2025, presentado en 1996 por EU a su Fuerza Aérea.
Con información de Bahianoticias.com |