|
Cristo en el lugar de honor |
|
|
|
|
Escrito por Justo López Melús
|
|
Domingo 09 de Diciembre 2007 |
|
PINCELADAS  Habían aprendido que los novios, los esposos, no sólo han de mirarse el uno al otro, sino mirar los dos juntos en una misma dirección...
Por el padre Justo López Melús Dos ancianos esposos todavía se querían después de sesenta años de vida conyugal. Un amigo les preguntó: — ¿Cómo es posible que vivan ustedes dos tan unidos y que se quieran tanto? ¿Y cómo han logrado educar tan bien a sus hijos en tiempos tan difíciles? Indicando una imagen de Cristo, la mujer contestó: — Pregúntaselo a Él. Ha habido momentos difíciles, pero desde el día de nuestra boda el lugar de honor siempre lo ha ocupado Él. Habían aprendido que los novios, los esposos, no sólo han de mirarse el uno al otro, sino mirar los dos juntos en una misma dirección, hacia el ideal, hacia Dios. Además, cuando el tú —de un cónyuge a otro— no acaba en Dios, el amor termina mal, pero cuando el tú acaba en Dios, el amor termina bien. Habían aprendido que el matrimonio es cosa de tres: el esposo, la esposa y el Señor que ratifica y bendice aquel amor. |