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ENTREVISTA 
Habla el fundador de «Nuestros Hermanos y Hermanas Mayores»
Por Sandra Ramírez/ Exclusiva para El Observador Judíos y católicos se unen para mantener vivo el mensaje reconciliador de Juan Pablo II. La fundación «Nuestros Hermanos y Hermanas Mayores» (ourelder brothers.org) promueve y sostiene las iniciativas del dialogo interreligioso al servicio de una mejor y más profunda comprensión entre pueblos y culturas. Bernardo Benes, presidente de esta fundación nacida en Miami, Florida, nos habla del Papa polaco como un símbolo eterno de paz y justicia. «Es el héroe mediador de los judíos y los católicos», subraya el banquero retirado judío. ¿Por qué Juan Pablo II para promover el dialogo entre judíos y católicos? Juan Pablo II representa un símbolo de paz y justicia social para el mundo de hoy. Haciendo uso de la educación de masas es nuestro propósito dar a conocer el mensaje reconciliador del Papa y fortalecer los lazos de la civilización judeocristiana que hoy se ve amenazada por fuerzas terroristas. ¿Y ustedes cómo dan a conocer este mensaje? Tenemos tres programas específicos que hemos presentado recientemente en Roma al prefecto de Educación Católica, el cardenal Zenon Grocholewski. En primer lugar, diseñamos un folleto (Juan Pablo II y los judíos) para niños y adultos que se inspira en el ejemplo de Juan Pablo II. Así como Moisés liberó al pueblo judío hace 4000 años, el Papa polaco lo hizo en abril 13 de 1986 cuando visitó por primera vez en la historia la Sinagoga de Roma. En esa ocasión llamó al pueblo judío «nuestros hermanos mayores». Muchos estudiosos dicen que después de ese día el mundo cambió. El segundo programa es, precisamente, celebrar cada año el 13 de abril en todas la iglesias católicas y sinagogas del mundo. Por último, el tercer programa consiste en incluir estudios sobre el papa Juan Pablo II y los judíos en las diferentes instituciones educacionales tanto judías como católicas. Entre ellas están las distintas universidades, colegios, ordenes religiosas y seminarios católicos. Empezamos con éxito los tres proyectos en el área de Miami, Florida, en Estados Unidos. ¿Cómo nació la fundación? En 1994 un primo católico me regaló un libro que se llama Carta a un amigo judío. El libro narra la historia de Karol Wojtyla y Jerzy Kluger, su gran amigo de la niñez. ¡No cabe duda de que Juan Pablo II fue una persona absolutamente exquisita! Juan Pablo II se convirtió en uno de mis héroes por su autenticidad, respeto, cariño y dedicación a los judíos. Durante sus funerales tuve la oportunidad de conocer a Jerzy, le hablé sobre la fundación, él se mostró interesado en ayudarnos y desde entonces forma parte de nuestra junta de asesores. |