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LOS VALORES DE MÉXICO 
«... Tu reinarás, ese es el grito que ardiente exhala nuestra fe…» (Himno a Cristo Rey)
Por Antonio Maza Pereda En 1925, un año antes de la persecución religiosa en México, el papa Pío XI instituyó la fiesta de Cristo Rey, como una respuesta a la creciente presencia del ateísmo en las sociedades. El concepto de que Cristo es rey no fue creación del Papa; cuando el Evangelio nos narra el diálogo entre Pilatos y Jesús, aquel le pregunta a Cristo sí, efectivamente, es rey. Jesús claramente le dice: «Sí, soy rey; para eso he venido, para dar testimonio de la verdad». ¿Qué significa para el católico del siglo XXI ese concepto del reinado de Cristo? Ante una sociedad cada vez más secularizada, el Papa, mediante esta festividad, nos recuerda que Cristo debe de reinar, no sólo en nuestros corazones sino también en las sociedades. Ante la situación actual, impregnada de relativismo y cada vez más secularizada, los católicos deberíamos cuestionarnos: ¿cómo hacer que Cristo reine en la sociedad, en todas las sociedades, desde la familia hasta el Estado? Claramente, el reinado de Cristo debe empezar en nuestros corazones; si Cristo no reina en nuestra alma, difícilmente reinará en la sociedad. Hay muchas razones para que la sociedad actual se esté descristianizando, pero la fundamental es que Cristo ha dejado de reinar en nuestros corazones. Una vez que Cristo reine en ellos, deberemos ocuparnos de que nuestras escuelas, nuestras instituciones, nuestros grupos intermedios, gremios, y finalmente el Estado, se organicen de acuerdo con los valores de Cristo. Valores que, en último análisis, son los de la humanidad. Amor al prójimo, honestidad, sentido del deber, solidaridad y otros muchos valores cristianos no son, para nada, ajenos a la humanidad; al contrario, actuar según los valores que nos propone nuestro Creador es actuar conforme al modo como Él «diseñó «a la humanidad. Como dice el himno a Cristo Rey, cuando Cristo reine tendremos una «… dichosa era, dichoso pueblo… su amor será la nuestra ley…». Sí, esa tarea de hacer que Cristo reine en la sociedad es la que nos recuerda la festividad de Cristo Rey; ¿estamos a la altura de la misma? |