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Escrito por Omar Árcega E.
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Domingo 21 de Octubre 2007 |
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HISTORIA PRESENTE 
Si algo duele en este país es que nuestros «representantes populares» utilicen sus posiciones para servirse con la cuchara grande.
Por Omar Árcega E. Hace unos días, la irresponsable exhibición de un ex presidente mostró una riqueza ofensiva para millones de mexicanos. Si algo duele en este país es que nuestros «representantes populares» utilicen sus posiciones para servirse con la cuchara grande. Ignoro si Vicente Fox cayó en los vicios de los políticos corruptos; sin embargo, las evidencias se acumulan: los negocios turbios de los Bribiesca; lo incompleto de sus declaraciones anuales publicadas; las afirmaciones de su ex asesor financiero, Lino Korrodi; la defensa hecha a Fox ?que no a Marta Sahagún? por funcionarios del gobierno federal. Obviamente, el ex presidente tiene enemigos, los cuales buscan y buscarán golpetearlo; pero cuando no hay cola que pisar, ni el más avezado de los contrincantes tiene elementos para sembrar dudas; situación en la que no se encuentra el hombre de las botas. Este episodio de la vida nacional tiene varias consecuencias: 1) Los ciudadanos percibimos que, en el fondo, todos los partidos políticos tienen el mismo tipo de alimañas, lo cual nos puede llevar a una decepción de la política y los políticos. 2) Esta decepción es un duro golpe para la construcción de una ciudadanía responsable, la cual es la base de la democracia. 3) Un supuesto católico practicante parece haber violentado lo estipulado por la Doctrina Social de la Iglesia en cuanto a la búsqueda del bien común y no del interés personal. Esto debe ser un acicate para estar más atentos sobre la actuación de nuestros funcionarios. |