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Forma de contestar al censo del INEGI
Por Omar Árcega E.
El 31 de mayo iniciará en México un hecho que se repite cada diez años: el levantamiento del censo de población. En efecto, el Instituto de Nacional de Geografía e Informàtica (INEGI) enviará a nuestros hogares a personas perfectamente identificadas, las cuales llegarán con una encuesta y nos preguntarán cosas como número de habitantes en el hogar, servicios con los que se cuenten, nivel de educación, actividades que realizamos y otros temas que nos permitirán tener un mejor conocimiento de los que vivimos en México en este año del Bicentenario.
El censo de este año tiene una particularidad: se preguntará de manera abierta qué religión practica cada miembro del hogar.
La pregunta concreta será: ¿Cuál es la religión de (nombre del integrante del hogar)? Hasta aquí todo correcto; la complicación surge debido a que, por cuestiones metodológicas, el INEGI tiene una clasificación ambigua, pues bajo las palabras «Cristiano católico» incluye «doce opciones distintas de iglesias», las cuales poco tienen que ver con la nuestra, es decir con la católica.
Por esta razón se sugiere a todos los católicos que, cuando se les pregunte por su religión, digan: «Soy católico romano». De no hacerlo, se corre el riesgo de que, al vaciar la información, puedan ser sumados a otras religiones y con ello se pierda la veracidad de la información recabada. |