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CONTRACULTURA
En el mencionado correo aparecen 17 comparaciones mundiales del mal desempeño mexicano.
Por Ignacio Navarro Valle / Zapopan, Jal.
Es común que en la era de la internet recibamos con frecuencia mensajes que por su contenido pasen el filtro spam y, al abrirlos, encontremos variadas propuestas y/o reflexiones, desde las cursis, simplonas y lacrimógenas —perdón si alguien se ofende—, pasando por esas cadenas petitorias de «milagros», fortunas y/o éxito —que quizá no hemos logrado por no usar inteligentemente los recursos que la vida nos dio y pone día a día a nuestro alcance—. El sentido común nos recomienda borrar tales mensajes inmediatamente, incluso aquellos con ingeniosas y caseras producciones, cuyos contenidos —además de recrear nuestra vista y oído— provocan reflexiones, las más veces de manera entusiasta y positiva.
Pero no es mi intención escribirle de la clasificación de estos correos electrónicos, sino de aquellos en donde el tema es México y/o los mexicanos; concretamente me referiré a uno reciente que recibí debido a las próximas celebraciones del bicentenario y centenario de la independencia y revolución mexicana, respectivamente. En el mencionado correo aparecen 17 comparaciones mundiales del mal desempeño mexicano.
Más allá de que tales comparaciones sean «ciertas», «medio ciertas» o «falsas» (el mensaje no trae autor y refiere sólo dos organizaciones concretas), destacan, entre otras, los deshonrosos primeros lugares en: secuestros, ciudad y delincuencia más violenta, y pasividad poblacional, o el lugar 57 en educación.
Una reflexión nos conviene por encima de si somos actores activos o pasivos de esas conductas, y de los bombardeos noticiosos, remarcando morbosamente lo negativo: mejor hay que exagerar nuestras ideas y acciones positivas, allí donde estemos.
De lo contrario, seguiremos —seguro— siendo parte de la quejadera nacional, sin acciones que la reviertan, y de estas nada honrosas comparaciones. ¿Se anima? |