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AL MARGEN…
Porque ni firmo sus desplegados ni canto a coro con ellos, y en particular cuando lo hacen contra la Iglesia y los valores que ella defiende contra los poderes de este mundo…
Por Juan Carlos Moreno Romo
Porque ni firmo sus desplegados ni canto a coro con ellos, y en particular cuando lo hacen contra la Iglesia y los valores que ella defiende contra los poderes de este mundo, mis colegas «izquierdistas» —o «progresistas», como ya se empiezan a llamar— afirman que soy un pensador «reaccionario», y a veces hasta de extrema derecha dicen que soy, también poniendo a la última moda europea sus anatemas (aunque, como de costumbre en estos casos, el sentido propio de esa moda no lo entiendan ni medianamente).
Y sin embargo soy yo, el supuesto reaccionario, quien como mejor puedo combato las mentiras del capitalismo y del pretendido «progreso» técnico y económico, mientras que nuestros tránsfugas del marxismo, en cambio, reconvertidos a la ideología libertaria al defender el aborto y la supuesta «liberación sexual» que nos ofrecen los vendedores de condones y de píldoras (y más ampliamente nuestros «empleadores», que lo que en el fondo quieren es disponer de nosotros sin ninguna traba, y en particular sin la de la familia), lo que hacen no es sino ponerse al servicio de su otrora tan odiado mundo burgués.
Al hundírseles el barco del imperio soviético se subieron y se suben, como mejor pudieron y pueden, al de Ronald Reagan y los Bush, al que sirven al supuestamente atacarlo, y el que bien vistas las cosas no difiere, como ellos querrían creer, del de los Clinton y Barack Obama, con quienes más se identifican nuestros «progresistas» creyendo o queriendo creer que porque el último es negro o medio negro y apoya el aborto y la manipulación de las células madre es un verdadero defensor de los pobres y los desvalidos que no está al servicio de sus implacables e insaciables amos de Wall Street. |