Me llamo Iliana. Tengo una niña de dos años y un bebé. Yo los dejo llorar, los consuelo, pues a mí no me dejaban y ahora casi no puedo desahogarme; pero hay amigas que me dicen que hago mal. No sé qué esté bien.
Respuesta
El llorar es una expresión natural que usamos para pedir ayuda o el amor que necesitamos. Los niños, por naturaleza, lo hacen cuando lo necesitan, cuando requieren de la atención para cubrir una necesidad, puede ser hambre, frío o el querer ser abrazados.
Lo que es importante es que el consuelo sea adecuado al problema. Te puedes dejar guiar por el amor y el conocimiento que tienes de tus hijos, para evitar que el llanto se convierta en una forma de manipulación, como en el caso de que pidan algo no necesario y lloren para obtenerlo.
Los puedes educar con mucho amor y atención, pero junto con una actitud firme y límites claros.
Georgina León Portilla
Quien responde es psicóloga clínica con enfoque humanista. Comuníquese con ella al teléfono (442) 245-8516 / 15. Cel. 044-442-219-7499.
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