¿Cómo conocerás realmente a la pareja si no te relacionas íntimamente? ¿La virginidad tiene algún valor? ¿ No sé hasta dónde llegar para que nuestra relación esté más fuerte?
Por Yusi Cervantes Leyzaola
PREGUNTAS
- Hay ciertas corrientes sociales que dicen que es lícito vivir las relaciones sexuales prematrimoniales porque hay conocimiento profundo de la pareja en niveles de intimidad. ¿Cómo conocerás realmente a la pareja si no te relacionas íntimamente?; ésta es una interrogante que tengo. La otra es sobre las caricias. Considero de manera normal tocarle sus senos, sus piernas, glúteos, espalda; pero me interesa saber si estoy bien o realmente le estoy faltando al respeto. Hay una lucha entre mis conocimientos de educación sexual escolar y la conciencia moral católica; entre el no reprimirme y el no faltar a la dignidad de su persona, en este caso, mi novia.
Estoy rodeado de un ambiente laboral de compañeros que prácticamente no tienen valores y son infieles a sus esposas y novias. Parezco un anticuado fuera de época, tengo una amiga que esta dispuesta a todo conmigo, pero me detengo porque soy católico convencido y tengo mis razones sobre la virginidad y la abstinencia sexual en preparación al matrimonio, pero la presión social no deja de ser fuerte y tentadora.. Pido tu más cordial consejo.
- Hola, una de mis dudas es en el noviazgo: unas maestras nos dicen que la virginidad no vale nada, pero usted dice que sí lo vale. En mi forma de pensar sí vale la pena conservarse en lo íntimo para que sea un momento especial en el matrimonio. Tengo novio y siento que él quiere llegar a mas allá que sólo los besos, y siempre me saca el tema del matrimonio. La verdad, sí quiero, pero no me siento preparada para eso. No sé hasta dónde llegar para que nuestra relación esté más fuerte....
RESPUESTA
Hay en El Observador, a lo largo de los años, muchas versiones de esta pregunta. Muchos de nuestros muchachos, sanos, con valores y principios, se esfuerzan por ser puros de corazón y de pensamiento, y se dejan guiar por la Iglesia. Pero se enfrentan día a día con la mentalidad de una sociedad que no valora los mismos principios. Las series del televisión y las películas les muestran historias donde a más tardar en la tercera cita los protagonistas comparten la cama. Tener relaciones sexuales, en ese contexto, equivale al «me gustas mucho» de otros tiempos. Ya no se trata siquiera de amarse. Las canciones, las revistas, los comerciales, las conversaciones en la escuela o el trabajo… por todos lados el ambiente está cargado de una sexualidad superficial, trivial, enfocada al placer y no a su más profundo sentido: la expresión de amor entre los esposos.
¿Necesitas tener relaciones sexuales para conocer verdaderamente a una persona? No. El conocimiento que tengas de tu novia en un noviazgo casto, es verdadero. Por supuesto, cuando sean esposos, ese conocimiento será más amplio y profundo, y será cada vez más íntimo en un proceso que terminará cuando la muerte los separe. Nunca terminamos de conocernos, porque no somos objetos estáticos. Pero si tuvieran relaciones sexuales en este momento, la intensidad y la pasión que esto generaría nublarían otros aspectos de su relación. Muchos matrimonios fracasan porque los esposos se conocían muy bien sexualmente, pero en verdad no se conocían en otros aspectos fundamentales: sus debilidades, sus sentimientos no sexuales...
Hasta dónde llegar, el punto y la forma exacta, no es posible decirla. Cada pareja de novios debe marcar ese límite a partir del conocimiento de sí mismos, es decir, de hasta dónde pueden llegar sin peligro de perder el control de sí mismos. Esto significa evitar el contacto con los genitales, pero ¿qué más? Sean honestos y decídanlo con conciencia.
No se necesitan las relaciones sexuales, ni el acercamiento a ellas, para fortalecer una relación de noviazgo. Lo que se requiere es construir una verdadera relación de amor, de respeto, de confianza, de compromiso, de lealtad…
No se preocupen por ir contra corriente. Si aceptamos a Jesús tenemos que entender que su Reino no es de este mundo. Ya lo dijo hace dos mil años y eso sigue siendo especialmente cierto hoy. Lo que ustedes hacen es muy importante, porque dan testimonio al mundo de que es posible amarse y comprometerse. Como nos decía el querido papa Juan Pablo II, no tengan miedo. Sigan fieles a su opción por la vida. Sean felices.
La psicóloga Yusi Cervantes Leyzaola responderá por este medio las preguntas que le envíen a la dirección de El Observador: Reforma 48, Santiago de Querétaro, Qro. C.P. 76000; o que se le hagan al teléfono 228-02-16. Citas al 215-67-68. Correo electrónico:
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