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CONTRACULTURA
De su etapa de niño recuerda que desde el edificio donde vivía veía el horizonte lejano y se decía a sí mismo que un día saldría de allí y alcanzaría el éxito. ¡Y lo logró!
Por Ignacio Navarro Valle / Zapopan, Jal.
Howard Schultz creció en un edificio del barrio de Brooklyn, Nueva York, habitado por familias de inmigrantes pobres. Su papá nunca tuvo éxito, lo cual le obligó a valerse por sí mismo desde muy joven, al grado de que literalmente se vio obligado a vender su sangre para pagar sus estudios. Debido a su estatura y afición a los deportes, logró una beca universitaria, la cual perdió en menos de un año debido a que se lesionó. De su etapa de niño recuerda que desde el edificio donde vivía veía el horizonte lejano y se decía a sí mismo que un día saldría de allí y alcanzaría el éxito. ¡Y lo logró!
Hoy Howard Schultz (1953- ) es un de los hombres más ricos del mundo, dueño y líder de la cadena de cafeterías StarBucks, que si bien él no invento, con su exagerada visión y cuidado hasta en los mínimos detalles en la preparación y servicio de bebidas con café provocó que StarBucks tuviera presencia en todos los Estados Unidos y en más de 39 países, incluyendo México, con más de 40 mil establecimientos, vendiendo más de 230 millones de galones diarios de café y más de 55 mil diferentes bebidas. Y no piense que el éxito alcanzado por Schultz vendiendo café se haya basado en venderlo más barato que la competencia. ¡Para nada! El exagerado Howard vende una taza de café en cuatro dólares promedio, que está por arriba de su competencia. Fue tan exagerado que, cuando adquirió StarBucks en la ciudad de Seattle, contrario a la costumbre de quienes hacían café, decidió usar como materia prima desde entonces el café tipo arábica, mucho más caro que el tipo robusta hasta entonces acostumbrado. ¡Exagerado! ¿No le parece? |