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CONTEXTO ECLESIAL
La Iglesia no quiere imponer un Estado confesional, pero sí anhela un Estado donde todos tengan dignidad y derechos
Por Sergio Estrada / Corresponsal de El Observador en la ciudad de México
«El Magisterio de la Iglesia tiene la intención de ofrecer su propia contribución a la formación de la conciencia, no solo de los creyentes, sino de aquellos que buscan la verdad y quieren escuchar argumentos que vienen de la fe y de la misma razón». Lo anterior fue dado a conocer en rueda de prensa encabezada por el presidente de la CEM, monseñor Carlos Aguiar Retes, acompañado de monseñor Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, y monseñor José Guadalupe Martín Rabago, arzobispo de León.
Ley moral
Al referirse a la moral de las parejas que quieren contraer matrimonio con personas del mismo sexo, los obispos aseguraron que están convencidos de que en cada ser humano existe una ley moral natural, y ésta acompaña también a quienes no se identifican con la fe y con el pensamiento cristiano: «Por eso la Iglesia no impone sus leyes morales».
Aclararon que no apuestan por dogmas de fe, sino por las relaciones fe-razón que va definiendo lo que ha revelado Dios en armonía con la naturaleza . Informaron que las encuestas deben de partir de un análisis serio que represente el bien de las personas y la sociedad.
Ante las perspectivas de que la Cámara de Diputados establezca un cerco para que la Iglesia no imponga sus iniciativas, los prelados explicaron que la Iglesia no quiere imponer una normativa confesional. Dejaron en claro que sólo buscan emitir sus opiniones y que sean escuchados como todos en una sociedad abierta.
Por su parte, monseñor Alberto Suárez Inda aceptó haber tenido una reunión con el senador Carlos Navarrete, donde se trataron diversos aspectos como seguridad, dignidad y cuestiones económicas, temas —aseguró— que preocupan a los obispos. Asimismo, monseñor José Guadalupe Martín Rabago aclaró que no se debe hablar de que la ley humana debe estar sometida a la ley Divina: «Hay una relación fe-razón en la cual la razón aporta dosis de racionalización de fe y la fe explicita el contenido de la razón».
De acuerdo con los miembros de la CEM, la Iglesia requiere un Estado laico que garantice las convicciones religiosas: «El verdadero Estado laico favorece a todos los sectores fraternizándolos para colaborar con la sociedad. La Iglesia no viola el Estado laico porque es la posición de la Iglesia católica universal en todo el mundo; sin embargo, esto no significa que la Iglesia renuncie a sus convicciones, y como todos, debe ser escuchada».
La homosexualidad no es desviación
«La Iglesia no sataniza a los homosexuales. Al igual que todos, los homosexuales tienen sus derechos y no están excomulgados. La Iglesia quiere que todos tengan dignidad, sean homosexuales o no, pero deben saber comportarse a la altura y saber valorar su cuerpo; de igual manera la Iglesia respeta la laicidad, porque no quiere imponer un estado confesional», aseguraron los obispos. Aclararon que el ejercicio de una conducta homosexual no es una desviación, sino una falta a la moral, porque lo que sucede en el interior de una persona sólo Dios lo puede juzgar, y por esto la Iglesia respeta las realidades terrenas: «Lo ideal es que se combine el aspecto terrenal y divino, y que todos vivan con dignidad dando al hombre el control de sus instintos», finalizaron. |