JHS
   Miércoles 08 de Febrero 2012   Inicio arrow No. 750 (22 de noviembre de 2009) arrow Madurez
Inicio
Buscar
Archivo
Contacto
Nosotros
Directorio
Suscripciones
Boletín gratuito
¡Escucha México!
Noticias Zenit
Enlaces
¡Ayúdenos!
Franquicia

Feed de El Observador Sucripcion por mail de El Observador Facebook de El Observador Twitter de El Observador

Publicidad

Una novela, un viaje, una aventura...

Soluciones, cerca de ti

Blog de un periodista católico: Jaime Septién

Red de periodistas, escritores y medios católicos de habla hispana

Buscando la verdad

Red Global Católica

Valorar la sexualidad de acuerdo al plan de Dios

Divulgación de información científica relacionada con la sexualidad

Televisión católica / Iluminando al mundo

Misioneros de Guadalupe

Fuentes RSS
Madurez Imprimir
Escrito por Ignacio Navarro Valle   
Domingo 22 de Noviembre 2009

CONTRACULTURA

Image ¿Qué tan maduros y preocupados estamos usted y yo?

Por Ignacio Navarro Valle

¿Qué tan maduros y preocupados estamos usted y yo? Puede pasar —dependiendo de las reacciones que generemos alrededor— que nuestra conducta la juzguemos madura o inmadura, ocupándonos o preocupándonos, según sea el caso. Creyéndonos con experiencia y sabiduría (respaldándonos en los libros que hemos leído o escrito, en los títulos y diplomas que colgamos con nuestro nombre y en los comentarios positivos que provocamos), podríamos sentirnos maduros. ¡Bien! Pero conviene que no sea lo único que nos motive porque, vea:

Con las reacciones negativas, que igual propiciamos (quizá porque la «regamos», o por  la fresca y original manera con que abordamos las cosas, etc.), puede que nos preocupemos, sintiéndonos inmaduros.

Aquí no está el problema, me parece, de esa cultura (costumbre) de juzgarnos según las reacciones; sino en la oportunidad de llenar la vida con preciosas ocupaciones, en lugar de preocupaciones.

Vivir ocupados, creo, es una inequívoca señal  que recuerda el conveniente sentido de aprovechamiento y aprendizaje con que experimentamos cada momento. Alejados —¡por supuesto!— de esa madurez con que ahogamos la valiosa curiosidad infantil (Einstein dixit) y que, hay que admitirlo, a veces huele podrida.

<Anterior   Siguiente>

Los artículos firmados son responsabilidad del autor. Las palabras de "El Observador de la Actualidad" y el logo son Marca Registrada. Derechos Reservados: Clip Art de Querétaro, S. de R.L. de C.V. 1995-2012