|
NUESTRO PAÍS
La influencia del demonio «se ha desatado en México» a través de prácticas satánicas y ocultistas
Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas
Según advierten desde el IV Congreso Nacional de Exorcistas y Auxiliares de la Liberación que se ha celebrado en México hace unos días, las prácticas satánicas, misas negras, espiritismo y consagraciones al maligno han desatado la influencia de éste en el país, según una noticia que ha divulgado en España «Religión en Libertad».
La influencia del diablo se ha disparado en los últimos tiempos, según las palabras que el diario mexicano La Jornada recoge del hermano Jesús Yañez, el principal asesor del padre Pedro Mendoza, coordinador de exorcistas de la arquidiócesis de México. Con motivo del IV Congreso Nacional de Exorcistas y Auxiliares de la Liberación que se celebró la semana pasada, Yáñez ha apuntado que, «debido a la proliferación de prácticas como la brujería, el culto a la muerte, el espiritismo y la realización de misas negras, consagraciones al maligno, bautizos y bodas satánicas», la influencia del demonio «se ha desatado» en México y en el mundo en los últimos años. Yáñez también apunta a que «la mayor fortaleza del maligno» está en que «mucha gente no cree en la existencia del demonio».
El cardenal primado de México, Norberto Rivera Carrera, señaló en la inauguración del congreso que hay que evitar los extremismos en la lucha contra el maligno, tanto por exceso como por defecto. Así, monseñor Rivera indicó que muchas personas llegan a ser tan escépticas que niegan la existencia del diablo como un ser pervertido y pervertidor, y todo lo reducen a fenómenos meramente psicológicos, socioculturales o paranormales. Por el otro lado, «otras son tan crédulas que llegan a ver al diablo por todas partes y le atribuyen poderes sobrenaturales, como si fuera Dios».
Monseñor Rivera abundó en el hecho de que, desde el origen del universo y a través de toda la historia, se extiende una dura batalla contra «los poderes de las tinieblas», que durará hasta el último día. En ese sentido, destacó el papel preponderante de la Virgen María en esa lucha y pidió a los exorcistas presentes en el congreso que no dejen de lado a la Madre de Cristo, ya que «el Señor Jesús, junto con la Virgen María, da ayuda para tender la mano a los más débiles y necesitados, sobre todo cuando se trata de casos delicados y prudentes de liberación o exorcismo». «Con esto también se colabora en la construcción del Reino de los Cielos», apuntó el prelado.
Pese a que no existe un patrón exacto para detectar casos de posesión demoníaca, la Iglesia católica ha señalado algunos rasgos que nos pueden poner sobre la pista: hablar lenguas desconocidas por la persona, desvelar cosas escondidas o distantes, demostrar fuerzas superiores a la propia condición física, revelar hostilidad vehemente hacia Dios y las sagradas imágenes de la Iglesia, actitudes de orden inmoral, vulgares y carentes de paz espiritual, y apartarse bruscamente de ritos sacramentales.
Por supuesto, no todos los casos revisten la misma gravedad. De hecho, existen dos tipos de exorcismo. El menor lo puede realizar cualquier sacerdote y se aplica a personas que han realizado prácticas cercanas al satanismo. El exorcismo mayor requiere de la intervención de un sacerdote especializado en estas lides, o un obispo, y se aplica a aquellas personas que están poseídas por algún demonio. |