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La soprano Martha Juliana presenta su nuevo disco dedicado a la Virgen
Por Gilberto Hernández García
Hace algunos años, mientras estaba en el templo del Rayo, en Querétaro, «cantando en la Misa como cualquier feligrés», fue descubierto el gran potencial que su voz guardaba. Así inició la carrera de la soprano queretana Martha Juliana Ayech.
Después de un tiempo se licenció en música especializada en canto operístico bajo la tutela de las maestras Miglena Savova y Evangelina Corona. En Italia obtuvo una beca para tomar un curso de alto perfeccionamiento, además de primeros lugares en concursos internacionales de canto lírico u operístico.
En el año 2000 fue designada como la Voz del Jubileo de México en Roma, por lo que cantó ante el recordado Juan Pablo II. En 2006 cantó para Su Santidad Benedicto XVI.
Ahora presenta el disco «María, dulzura de Dios», una compilación de temas marianos de distintos compositores de diversas épocas y regiones, con un vínculo común: la devoción a la Santísima Virgen María.
¿De qué se trata el CD?
«Es una recopilación de alabanzas a la Santísima Virgen María, con temas de Gounod, Mozart, Schubert, Mascagni, Caccini y algunos de excelentes compositores mexicanos como el padre Cirilo Conejo Roldán, Saucedo, o textos de monseñor Septién y de fray Antonio Margil de Jesús. Ante todo, representa un tributo de gratitud a nuestra Madre por tanto bien que nos hace a sus hijos.
«El disco contiene cánticos tan hermosos como Bendita sea tu pureza, la Salutación del padre Conejo, el Himno a Nuestra Señora de El Pueblito, el Himno patriótico Guadalupano, así como Salve Aurora Bella y el Pues concebida, ambas del padre Margil de Jesús».
¿Cuál es la razón por la que incluyó estos temas?
«Son alabanzas que tienen un hondo arraigo en la espiritualidad mariana del pueblo mexicano. Por ejemplo, cuando preparábamos el disco, le explicaba al maestro Tino Geiser, quien hizo los arreglos musicales, lo que representa el Pues concebida: el momento cuando van entrando los peregrinos con aquel fervor, con aquel cansancio de toda la jornada, la ilusión con la que llegan a postrarse a los pies de la Virgen».
¿Qué representa este disco, dedicado a la Santísima Virgen, en la carrera de Martha Juliana?
«Cantar para Dios Nuestro Señor, para la santísima Virgen es algo que llena mi espíritu; me pone en sintonía con el amor tan grande y profundo que los mexicanos tenemos a María. Ella nos une como país; yo creo que este fervor a la Santísima es un remanso de paz en nuestros problemas individuales o sociales; cuando pasamos alguna circunstancia adversa, este afecto nos motiva a darnos la mano.
«En mi vida, la presencia de María es una gran bendición. Todo lo que me ha sucedido yo no lo puedo ver de otra manera: el haber sido la voz del jubileo de México, haber cantado en la Iglesia de la Anunciación en Tierra Santa, donde el arcángel Gabriel por vez primera le dijo: ‘Dios te salve, María’; cantar el Ave María, aun ahorita me emociona.
«Este disco es importante porque el fervor mariano nos une y promueve este amor». |