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La causa: un estudio sobre la situación de los reclusorios - Corrupción y violación a los derechos humanos, denuncia la investigación
Hace tiempo la Pastoral Penitenciaria de la Conferencia del Episcopado Mexicano (PPCEP) presentó un informe sobre la situación que impera en los reclusorios del país, particularmente los del Distrito Federal. Poco después la revista Proceso reprodujo algunos de los resultados del citado estudio. Las reacciones no se hicieron esperar: algunos funcionarios del Gobierno del DF iniciaron una campaña de mentiras y calumnias contra el coordinador de la investigación, Pedro Arellano, secretario ejecutivo del Dimensión de Pastoral Penitenciaria.
Corrupción, hacinamiento...
En entrevista para el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME), Arellano señaló que ha sido difícil hacer ver la realidad de las cárceles mexicanas «y en especial en la ciudad de México». Indicó que, si bien a nivel federal hubo una buena aceptación, en el caso del DF «no ha sido así, hemos tenido diálogos ríspidos con las autoridades penitenciarias, reclamos, amenazas contra mi integridad personal y ahora propagación de datos falseados».
Arellano dijo que, al parecer, en las autoridades capitalinas «no hay apertura para reconocer la inocultable corrupción, el rezago de las preliberaciones, el fracaso de la industria penitenciaria, las violaciones a los derechos humanos y el hacinamiento que imperan en los reclusorios capitalinos».
Indicó que para superar este momento se ha pedido un diálogo con las autoridades «para saber el porqué de esta situación. Sabemos que en la administración actual hay mucho odio a la fe católica en varios funcionarios». Sin embargo, «creo que hablando se entiende la gente y que el gobierno y la Iglesia tenemos el mismo destinatario: el servicio y la promoción de la persona humana».
Pastoral penitenciaria
Pedro Arellano señala que la pastoral penitenciaria tiene su aporte a la pastoral de la Iglesia en el campo de la prevención, atención y reinserción de las personas que han transgredido la ley y que la sociedad los ha sentenciado a una sanción penal. De manera moderna centra sus esfuerzos en la prevención del delito y el fomento a la cultura de la paz, ya que lo deseable es que no se tenga que llegar a una pena en reclusión.
Señala que a nivel nacional se ha traído a México la experiencia de «Libera», organismo de la sociedad civil, responsable de la lucha contra la mafia y el crimen organizado en Italia, y que es dirigido por el Padre Luigi Ciotti. «Este organismo promueve la educación anticrimen en el 60% de las escuelas y universidades de Italia, organiza a los familiares de las víctimas, denuncia la complicidad entre gobierno y mafia, y fomenta cooperativas con los bienes incautados al crimen organizado», informa.
Y abunda: «En el DF iniciamos, junto con la comunidad judía y libanesa, un proyecto piloto denominado «la mano del RENO» que no sólo ayuda en la resocialización de los presos, sino que atiende a las familias de éstos, promueve el trabajo, asesora jurídicamente; aporta nuevas tecnologías para generar energía con los residuos sólidos de los reclusorios; propone la visita familiar vía internet, etcétera». |