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LOS VALORES DE LOS MEXICANOS
¿Cómo hemos llegado a esto? No ha sido culpa de la ciudadanía. Los partidos han demostrado, ampliamente, que son muy malos y que les importa muy poco el bienestar de sus representados.
Por Antonio Maza Pereda
Ha habido entre los comunicadores un debate sobre el voto nulo o voto en blanco. La propuesta no ha sido del todo clara. No se trata de proponer la abstención del voto. Se está proponiendo ir a votar, pero anulando el voto, cruzando varios candidatos a la vez o poniendo el nombre de un candidato independiente.
¿Cómo hemos llegado a esto? No ha sido culpa de la ciudadanía. Los partidos han demostrado, ampliamente, que son muy malos y que les importa muy poco el bienestar de sus representados. En particular, hay un profundo descontento contra los diversos congresos. Y, dado que las nuevas leyes electorales cierran la posibilidad de hablar del mal desempeño de los posibles representantes, es extraordinariamente difícil poder saber quién es el menos malo, para votar por él. Todo lo que sabemos de ellos nos llega a través de mensajes mercadotécnicos poco creíbles.
Si no hay una manera confiable de votar por el menos malo, ¿qué opciones le quedan a la ciudadanía? Con las actuales leyes es prácticamente imposible crear partidos nuevos o quitar a los existentes. Todo está hecho para perpetuar a quienes han logrado alcanzar su registro. Esa opción no existe. ¿Podemos votar por candidatos independientes? Las nuevas leyes también prohíben la postulación de candidatos que no estén cobijados por algún partido. ¿Qué opciones hay? Realmente no queda ninguna.
Yo no voy a anular mi voto. Entiendo perfectamente a quienes van a votar en blanco. Su posición es lógica; no son ellos quienes han provocado esta situación. Tampoco creo que sirva de mucho votar en blanco: aparecerán en los conteos mezclados con los votos mal emitidos por error, por juego o por burla. Nuestro voto sólo sirve, hoy en día, como testimonio de que creemos en la democracia. Pero, si de veras creemos en ella, tenemos que dar tiempo y esfuerzo para que nuestra población se forme en profundidad a fin de poder tener un buen entendimiento de la política. |