|
ORIENTACIÓN FAMILIAR
¿Por qué te expones emocionalmente de ese modo? Él no quiere comprometerse contigo, ¿o es incapaz de amar? Te estás poniendo en grave riesgo de sufrir, estás sacrificando tu integridad como mujer.
Por Yusi Cervantes Leyzaola
Pregunta Tengo un amigo que sufrió una experiencia muy dolorosa y ahora se encuentra cerrado a volver a tener una relación. Yo lo quiero muchísimo; hemos salido varias veces y hemos estado juntos en varias ocasiones pero nada en serio, todo de amigos con derechos, y me gustaría saber qué puedo hacer para que él supere lo que vivió, cómo puedo ayudarlo. Yo lo quiero muchísimo y me gustaría que las cosas se dieran bien y tener una relación más que amigos; estoy desesperada.
Respuesta En un mal entendido concepto de libertad pareciera que la idea de «amigos con derechos» es válida si ambos miembros de la pareja están de acuerdo en que así suceda. Pero no es así: no tenemos derecho a hacerle daño a otro y tampoco tenemos derecho a hacernos daño a nosotros mismos.
Cuando dices que no es nada serio, estás diciendo que tú eres una persona que no se toma en serio a sí misma y menos aún exige que la tomen en serio. Le estás diciendo a tú amigo: «úsame, toma el apoyo y el consuelo que puedo darte, no te molestes en respetarme y en asumir el compromiso que implica una relación íntima». Y cuando él sane emocionalmente, si es que sana, es muy probable que ya no se interese en ti. Tal vez se sienta más atraído hacia una mujer que se valore a sí misma.
Cuando un hombre se interesa por una mujer le da un lugar central en su vida, la presenta al mundo como su novia, organiza sus días tomándola en cuenta. Si después de tres meses eso no ha ocurrido, es muy poco probable que ocurra en el futuro.
¿Por qué te expones emocionalmente de ese modo? Él no quiere comprometerse contigo, ¿o es incapaz de amar? Te estás poniendo en grave riesgo de sufrir, estás sacrificando tu integridad como mujer. No somos cuerpo, mente y corazón separados. Cuando tienes relaciones sexuales con un hombre, toda tú estás ahí, te des cuenta o no. Te entregas. Tu cuerpo produce hormonas, una de ellas, la oxitocina, que provoca que te apegues emocionalmente a ese hombre. Tu corazón está ahí, abres tu intimidad. Es tan grande y profunda la experiencia que debería ocurrir solamente en situaciones de completa seguridad, es decir, en el matrimonio.
También le estás haciendo daño a él porque le resuelves su necesidad de afecto sin pedirle que se haga responsable de sí mismo y sin que entienda de qué se trata el verdadero amor. Le estás permitiendo que no valore a la mujer. Estás solapando que se quede en el papel de víctima que debe ser consolada sin que asuma su obligación de madurar y de ser un hombre íntegro.
¿Cómo ayudarlo? Si puedes ser su amiga, solamente su amiga, hazlo. Si no, mejor aléjate de él. No te corresponde rescatarlo. Él tiene que hacerse responsable de sí mismo, y tú necesitas valorarte y hacerte respetar como mujer. |