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PANTALLA CHICA 
El hombre moderno que nos ponen como modelo los medios de comunicación, principalmente la televisión, es un hombre que come, duerme y sigue sus instintos.
Por Mayela Fernández de Vera Mucho fue el esfuerzo de las primeras civilizaciones para enfrentar los múltiples factores de la naturaleza que no podían controlar y que les amenazaban constantemente. Soñaron, como en el caso de los griegos, con llegar a tener resueltas las necesidades primarias para dedicarse a lo que es verdaderamente humano; sabían que la complejidad del ser humano está vinculada con sus capacidades superiores a la naturaleza, a su pensamiento, a su ser. Por los sistemas modernos de tecnología avanzada, el hombre está siendo esclavo de la telaraña que él mismo ha construido, gracias a su inteligencia, pero que está dejando en segundo lugar el primer plano de su ser, el espíritu que le mueve a conocer a Dios, a sus semejantes y a su entorno. El hombre moderno que nos ponen como modelo los medios de comunicación, principalmente la televisión, es un hombre que come, duerme y sigue sus instintos. Es así como viven los changos: nada les preocupa, satisfacen su vientre y sus impulsos biológicos; no piensan, por lo tanto no tienen ideas y no pueden arrepentirse de lo que hacen, porque no tienen discernimiento. Este hombre tipo mono carece de ideales y sueños. No tiene voluntad y es esclavo de sus deseos o caprichos inmediatos. Todo lo resuelve con gritos o rugidos violentos y consigue lo que quiere con golpes, maromas y garrotazos. Su capacidad de razonamiento va mermando, día a día,hasta convertirse en el Homo videns que define Giovanni Sartori en su libro Homo videns: La sociedad teledirigida. La televisión va sustituyendo al pensamiento personal por medio de los comentaristas y locutores que dan al televidente informaciones digeridas y una imagen virtual del mundo para que no se esfuerce en analizar, afirmar o negar. La tele ya le dice todo. Nace, crece… el mono la pasa bien mientras tenga los satisfactores a su alcance, mientras se sienta bien; los días pasan y después, cuando el mono se hace viejo, cae del árbol y pasa a ser alimento de animales carroñeros. Éste es el final del hombre moderno que ha sacado a Dios de su existencia y se ha convertido en un simio o está en vías de serlo... ¿Qué diría Darwin de todo esto? ¿Estamos tratando de afirmar la teoría de la evolución o nos esforzamos en invertirla? |