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¿El hombre moderno aspira a ser mono? PDF Imprimir Correo
Escrito por Mayela Fernández de Vera   
Domingo 30 de Septiembre 2007

PANTALLA CHICA

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El  hombre moderno que nos ponen como modelo los medios de comunicación, principalmente la televisión, es un hombre que come, duerme y sigue sus instintos.

Por Mayela Fernández de Vera 

Mucho fue el esfuerzo de las primeras civilizaciones  para enfrentar los múltiples factores de la naturaleza que no podían controlar y que les amenazaban constantemente. Soñaron, como en el caso de los griegos, con llegar a tener resueltas las necesidades primarias para dedicarse a lo que es verdaderamente humano;  sabían que la complejidad del ser humano está vinculada con sus capacidades superiores a la naturaleza, a su pensamiento, a su ser. Por los sistemas modernos de tecnología avanzada,  el hombre está siendo esclavo de la telaraña que él mismo ha construido, gracias a su inteligencia, pero que está dejando en segundo lugar el primer plano de su ser, el espíritu que le mueve a conocer a Dios, a sus semejantes y a su entorno. El  hombre moderno que nos ponen como modelo los medios de comunicación, principalmente la televisión, es un hombre que come, duerme y sigue sus instintos. Es así como viven los changos: nada les preocupa, satisfacen su vientre y sus impulsos biológicos;  no piensan,  por lo tanto no tienen ideas y no pueden arrepentirse de lo que hacen, porque no tienen discernimiento. Este hombre tipo mono carece de  ideales y sueños. No tiene voluntad y es esclavo de sus deseos o caprichos inmediatos.

Todo lo resuelve con gritos o rugidos violentos y consigue lo que quiere con golpes, maromas y garrotazos. Su capacidad de razonamiento va mermando, día a día,hasta convertirse en el Homo videns que define Giovanni Sartori en su libro Homo videns: La sociedad teledirigida. La televisión va sustituyendo al pensamiento personal por medio de los comentaristas y locutores que dan al televidente informaciones digeridas y una imagen virtual del mundo para que no se esfuerce en analizar, afirmar o negar. La tele ya le dice todo. Nace, crece… el mono la pasa bien mientras tenga los satisfactores a su alcance, mientras se sienta bien; los días pasan  y después, cuando el mono se hace viejo, cae del árbol y pasa a ser alimento de  animales carroñeros.

Éste es el final del hombre moderno que ha sacado a Dios de su existencia y se ha convertido en un simio o está en vías de serlo... ¿Qué diría Darwin de todo esto? ¿Estamos tratando de afirmar la teoría de la evolución o  nos esforzamos en invertirla?


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