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CINE: LO QUE SÍ HAY QUE VER (O VOLVER A VER) 
El film simboliza la valentía, el coraje y la confianza de personas que a toda costa defienden sus ideales, y que sufren de la incomprensión de su pensamiento.
Título original: Sophie Scholl - Die letzten tage. Año: 2005. País de origen: Alemania. Director: Marc Rothemund. Género: Bélica. Duración: 117 minutos. La cinta, aunque es clasificada como del género bélico y podría dar señales de violencia cinematográfica, se concentra en diálogos internos sobre los hechos acontecidos en Munich en el año 1943, cuando un grupo de estudiantes se oponen al régimen nazi e intentan por las vía de la letra impresa despertar las conciencias sociales, que terminan con toda esperanza a causa de aquello que ha exterminado la libre expresión. Configurada de emociones y sentimientos, la película toca un punto sumamente importante ante la condena y después de ella: existe solo una esperanza que es Dios. La confianza de la protagonista ante la existencia divina hace de La rosa blanca una película que rebasa los diálogos psicológicos a los que se ven sometidos aquellos que, con esfuerzo y constancia, defienden las ideas que protegen la vida de los seres humanos. Escribir ante las situaciones de vida, y sobre todo aquellas que se ven inmiscuidas en el mundo de la política, no resultaba fácil en el momento de la Segunda Guerra Mundial, como tampoco puede resultar fácil en la actualidad. Quizás los regímenes de gobierno hayan cambiado, pero el temor que sufre aquel que está denunciando se pueden equiparar. El film simboliza la valentía, el coraje y la confianza de personas que a toda costa defienden sus ideales, y que sufren de la incomprensión de su pensamiento. Sintetiza toda una historia sustentada en los hechos reales y que fue compilada a partir de las transcripciones hechas a todos aquellos que murieron en una guerra absurda, donde el poder enfermó la mente de muchos y convirtió en víctimas a miles de seres humanos que no entendían qué estaba sucediendo. María Velázquez Dorantes |