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HÉROES DE NUESTRO TIEMPO
Los Misioneros de Guadalupe (MG) son una sociedad de vida apostólica fundada en 1949 por el episcopado mexicano para la misión ad gentes.
Por Jaime Septién
Los Misioneros de Guadalupe (MG) son una sociedad de vida apostólica fundada en 1949 por el episcopado mexicano para la misión ad gentes. Después de los turbulentos años de la persecución religiosa en México, este instituto misionero es fruto de la madurez de los católicos de estas tierras que se comparte hoy en día en Corea, Japón, Hong Kong, Angola, Kenia, Mozambique, Brasil, Cuba, Guatemala, Perú y Estados Unidos, con más de 160 misioneros.
El padre Juan José Ángel Luna Erreguerena, recientemente reelegido como Superior General, habla con El Observador sobre el estado actual de los Misioneros de Guadalupe.
Misioneros de Guadalupe es una obra misionera constituida por el episcopado mexicano; ¿es vigente la intuición misionera con que fue fundada en 1949?
«Han cambiado ciertas cosas porque los tiempos han cambiado. La fundación nace de la unión misional del clero y del episcopado mexicano que decide integrarse a la misión para los no cristianos de una manera nueva. La evangelización por muchos siglos se hizo por las órdenes religiosas.
«El Espíritu Santo integra a los MG en la misión ad gentes de la Iglesia, como una sociedad de vida apostólica de derecho pontificio, misionera y clerical. La idea de los obispos en aquel tiempo era formar sacerdotes mexicanos para enviarlos a las misiones extranjeras para formar el clero de esos lugares y que la Iglesia pudiera establecerse. En 1949 era tiempos preconciliares; el concilio Vaticano II nos abre una perspectiva inmensa y nueva: la Iglesia no es solamente la jerarquía sino que incluye a los laicos; nosotros vamos abriendo nuestro espacio para recibir a laicos como asociados y tanto sacerdotes como laicos mexicanos vamos a la misión ad gentes y allá promovemos y formamos agentes de evangelización, es decir ayudamos a las iglesias particulares a crecer y madurar y a ser autosuficientes».
¿Hay una diferencia en los MG con otros institutos misioneros por el hecho de surgir del catolicismo mexicano, que se cristalice en su modo de misionar?
«Yo diría que sí, sobre todo por el hecho guadalupano. La Virgen de Guadalupe es María de Nazaret que Dios envía a México y América para traernos de parte de Él un mensaje, la evangelización, hablándonos en nuestro propio lenguaje y revistiéndose en su imagen de símbolos culturales que al final dicen más que las palabras para los indígenas; su forma de misionar es acercándose con cariño a la gente en sus necesidades. Diez años después de haber sido derrotados, con la pérdida de su visión cultural, la Virgen viene con el evangelio y da esperanza. Todas estas actitudes de la virgen de Guadalupe deben ser propias de un misionero de Guadalupe, de manera que nosotros, como sacerdotes seculares o como misioneros, tenemos las mismas características que otros en el mundo, pero en cuanto guadalupanos somos únicos del mundo».
¿Cuáles son los grandes retos que enfrentan en los lugares de misión?
«Asia es el continente donde han nacido las grandes religiones y donde hay que encontrar el camino para anunciar a Cristo ante personas que conocen a Dios, que creen en Él de una u otra manera, pero que no conocen a Jesucristo, la plenitud de la Revelación. Ahí la evangelización va en la línea del diálogo interreligioso. «En África el reto es cómo evangelizar las culturas y como inculturar el evangelio. En América las cuestiones sociales son las que aparecen como reto. En Europa implica cómo presentar a Jesús como la plenitud del ser humano y de los pueblos a partir de las grandes interrogantes que nacen del corazón de todo ser humano».
¿América sigue siendo el continente de la esperanza o ésta ha migrado a África y Asia?
«La esperanza de la humanidad no es un continente sino Jesucristo; donde quiera que lo tengamos y lo compartamos a los demás y sepamos hacerlo, será anunciar al mundo la esperanza más plena que tenemos. Se habla de continente de la esperanza por el numero de católicos, pero si este número no tiene calidad, pues no se hace signo de esperanza».
¿Cómo están los MG en cuestión de vocaciones?
«Hemos tenido en los últimos seis años un periodo de baja que en los últimos dos años revertimos; actualmente tenemos 96 muchachos en diferentes niveles. El problema de la vocación viene desde que Jesús vio las muchedumbres y dijo «La mies es mucha y los operarios pocos»; pero nos dio la clave: «Recen, pidan al dueño de la mies que envíe trabajadores». A nosotros nos interesa que a los que Él envíe los podamos formar bien».
¿Cuáles son los pasos principales para ser misionero?
«Es fundamental encontrar a Jesucristo en la propia vida como respuesta a las propias preguntas.
«Es importante también ponerse a la escucha del señor que nos llama; por ejemplo en la lectio divina, y en la oración ir descubriendo lo que el Señor espera de mí; la vocación no es lo que quiero ser yo, sino para qué Dios me creó, para qué estoy en este mundo. «Además de este encuentro personal y en Iglesia, es importante estar atento a las necesidades de la sociedad que nos rodea; esa sensibilidad puede llevar a alguien a escuchar la voz del Señor que dice: ‘Yo quiero que tú me hagas presente delante de los hermanos que no me conocen’». |