|
CONTRACULTURA
Cuando nos proponemos lograr algo positivo casi inmediatamente recibimos un sinnúmero de consejos...
Por Ignacio Navarro Valle / Zapopan, Jal.
Cuando nos proponemos lograr algo positivo ocurre a veces que, allí en nuestro hogar, trabajo, escuela, club social, etc., casi inmediatamente recibimos un sinnúmero de consejos y recomendaciones, la mayoría de las veces sin haberlas pedido.
Esta costumbre (cultura) de ser consejeros de todo aquel que está frente de nosotros —«haz tal», «yo creo que debes...», o la típica cantaleta de «échale ganas»— muchas veces sólo provoca hartazgo.
Lo que nos facilita y asegura, con una mediana certidumbre, alcanzar nuestras metas y retos, según expertos en entrenamiento (ver Harvard Business Review enero 2009, pág. 73), es aquello que nos apoye a descubrir por nosotros mismos los cuáles, cuántos, cómos y cuándos para aplicar en nuestro caso particular.
Así, me parece que conviene y ayuda a que alcancemos nuestros positivos propósitos buscar apoyo en quienes, en lugar de estar diciéndonos sólo qué hacer, también nos ayuden a ponerlo en marcha. |