|
CONTRACULTURA
Sí, buenos tiempos, es lo que me parecen estos irrepetibles momentos que usted y yo estamos viviendo. Por encima de cualquiera de nuestras personales circunstancias donde nos encontremos.
Por Ignacio Navarro Valle / Zapopan, Jal.
Sí, es lo que me parecen estos irrepetibles momentos que usted y yo estamos viviendo. Por encima de cualquiera de nuestras personales circunstancias donde nos encontremos.
Me explico: puede que a usted y a mí nos esté yendo como en feria, según esa acostumbrada forma (cultura) de expresión, cuando las cosas van mal y según las continuas noticias que por donde quiera nos lo están recordando; por ejemplo, que México en 2009 su producto interno bruto no crecerá. O ya estemos viendo y viviendo adversidades de todo tipo, desde perder el empleo —solamente en los Estados Unidos en 2008 se perdieron tantos puestos de trabajo como no ocurría desde hacia 17 años (Fox news, enero 8/2009)— o la cancelación de proyectos importantes, incluso padeciendo la lentitud y malos tratos en agencias gubernamentales y/o judiciales, etc.
También puede ocurrir que estemos llenos de trabajo, con nuevos retos y oportunidades que habíamos considerado anteriormente, contando con nuestros seres queridos y con buena salud mental y física, una combinación, me parece, que siempre nos produce salud financiera.
O quizá estemos en una mezcla de situaciones que en ratos nos parezcan buenas y en ratos no tanto, ¿no?
Una cosa es cien por ciento segura: hay crisis económica para rato. Y nadie se escapa. De aquí la conveniencia de que nos hagamos conscientemente conscientes, usted y yo, de vivir estos tiempos incorporando a nuestra vida personal —quizá ayudados por buenos asesores y entrenadores de negocios— herramientas a nuestro alcance que nos ayuden a vivirla bien y plenamente, quizá por primera vez, empezando por tomar control y gusto de estos formidables momentos. ¿Qué le parece? «No importa cuánto se viva sino cómo se vive» (Martin Luther King Jr., estadounidense Premio Nobel de la Paz). |